El Mecalia Atlético Guardés clausura la Liga regular con un único punto, pero suficiente para sus objetivos. La frustración se impuso momentáneamente entre las de Ana Seabra, que este miércoles no pudieron certificar la victoria en la pista de un Balonmano Morvedre peleón hasta el final (23-23). Después de una primera parte igualadísima, las gallegas dominaron el encuentro desde poco antes del descanso hasta el epílogo del partido, cuando las anfitrionas volvieron a crecerse hasta lograr un empate que pudieron mantener finalmente sobre la bocina. El resultado es suficiente para un Guardés que tenía claro su objetivo de cierre de fase: el cuarto puesto clasificatorio definitivo, la última plaza con ventaja de pista en el partido decisivo de cuartos de final del play-off por el título. A Sangriña ya sabe que decidirá el pase a semifinales, pero deberá esperar a los resultados del Beti-Onak y el Porriño de este sábado para conocer al rival.
El primer gol llegó al borde del minuto 1 de manos de las anfitrionas, mientras que al Guardés le llevó otros tres estrenarse en el marcador y firmar el primer empate. El Morvedre había salido a la pista con un ataque muy rápido y capaz ante una defensa guardesa algo apagada, por lo que pronto logró comenzar a desengancharse (3-1, min. 5).
A partir de entonces se incrementó el ritmo de juego y un par de acciones que arrebataron el esférico a las locales dieron señales de despertar guardés (4-3, min. 8). Pero las de Cristina Cabeza seguían respondiendo e igualando el goteo de goles, lo cual, junto con varias pérdidas ahora de sus propias manos, impedían al rival gallego acabar de dar el salto necesario para devolver el partido a las tablas (6-4, min. 11).
Fue al regreso del primer tiempo muerto, solicitado por la entrenadora de Sagunto, que el equipo miñoto logró por fin reducir la renta mínima a cero y empatar la contienda (6-6, min. 15). El partido se reiniciaba al ecuador de su primera parte y las de Seabra debían igualar la atención y cuidar la precisión en sus pases para minimizar los errores en los que seguían cediendo, si querían por fin hacerse con la delantera en el marcador.
Pasaban los minutos y las tablas se sucedían (10-10, min. 22), a pesar de los esfuerzos de ambos equipos. Era ahora el Guardés el primero en anotar y el Morvedre el segundo en dialogar, respondiendo con rapidez a las visitantes para evitar una mayor ventaja que podía ser letal. Afincadas las de A Sangriña en ese pequeño paso adelante (12-13, min. 26), era Candelaria Cuadrado quien frustraba ahora bajo palos la oportunidad decisiva de salir por fin de la distancia mínima.
Tras la exclusión de Delfina Ojea a continuación, la técnica del equipo de Sagunto volvía a parar el tiempo, y a la reanudación fue cuando por fin llegó la confirmación del mandato guardés gracias al gol de Nerea Gil, quien sumaba minutos importantes después de muchas semanas, y anotaba el 12-14 que daba una buena oportunidad de victoria para las suyas a la vuelta del descanso (min. 30).
La segunda mitad comenzó más frenética, con ambos equipos ya completamente metidos en el juego y peleando por cada balón. María Sancha llevó la diferencia a tres no mucho después del pitido y en lo sucesivo las suyas lucharon más por recuperarla que por evitar volver a la renta mínima, ante un Morvedre incansable pero más desarmado (15-18, min. 39).
Ganaron más peso ahora las protecciones de sendas porterías, a cargo de una Cande Cuadrado que sumaba cinco apariciones vitales y de una Sabina Mínguez que se iba ya a las nueve, después de una primera parte brillante. Cada detalle podía definir el devenir de un partido en el que nada estaba decidido a pesar de la superioridad gallega, y ambos conjuntos debían cuidarse de riesgos que contasen nuevas pérdidas de balón, cuyo cómputo ya no era bajo por ninguno de los dos bandos.
Seguía tratando de consolidar esa ventaja de tres goles para seguir creciendo las de Ana Seabra cuando la técnica utilizó su primer tiempo muerto en todo el partido (17-20, min. 46). Con algo menos de 15 minutos para terminar, la preparadora miñota quería dejar el cierre del partido atado para que las suyas se llevasen los dos puntos que necesitaban para la cuarta plaza.
Sin embargo, Cristina Cabeza pareció utilizar mejor ese minuto aparte, pues al regreso las suyas se inventaron un parcial 3-0 que, por primera vez desde los instantes iniciales, devolvía el luminoso al empate (20-20, min. 50). Estaba claro que no cabía relajarse, y las guardesas debían captar el mensaje para hacer méritos por recuperar la delantera que con tanta seguridad venían defendiendo.
Sufría ahora el Mecalia de una sequía anotadora de algo más de seis minutos, y podrían ser más dado el riesgo de Gil desde su propia línea de defensa a la portería vacía del Morvedre. Pero la central gozaba de buena puntería y dio algo de oxígeno a las suyas, aunque el mínimo, para encarar un epílogo en que podía pasar de todo (20-21, min. 52). La técnica de las valencianas volvía a parar el juego.
Con cada ataque estirado hasta el final, era Blazka Hauptman la responsable del siguiente gol ante un Morvedre ahora más dubitativo a la ofensiva. El equipo miñoto estaba haciendo valer su reputación de buena defensa para apretar las tuercas a su rival cuando más era necesario, y se agotaba el tiempo para un anfitrión que se veía obligado a caer en riesgos (20-22, min. 57).
Quien también salvaba los muebles cuando debía hacerlo estaba siendo, sobre todo, Mínguez, en gran parte responsable del bloqueo anotador rival. Incluso desde los siete metros había frenado más de un intento rival de llegar a su red, y sumaba ya un total de 13 paradas, varias de ellas en estas últimas acciones. Pero no pudo hacer frente a la superioridad valenciana cuando, tras la exclusión de Jazmín Mendoza, Martina Català primero y Sara Palanqués después anotaron un 2-0 que amenazaba con sentenciar el partido a falta de menos de dos minutos (22-22, min. 58).
Pero se recuperó el Guardés inmediatamente con un último gol de Hauptman y perdió varios segundos cruciales un Morvedre que obligó a su entrenadora a parar, ahora sí, por última vez el juego. Sobre la bocina y con la tensión por las nubes, Lucía Julve anotaba el acierto definitivo y cerraba este último encuentro de la fase regular liguera para ambos conjuntos con un empate (23-23, final), aunque frustrante para un Mecalia capaz de más, suficiente para amarrar la cuarta plaza clasificatoria que le otorga el derecho de anfitrión en el partido definitivo de los cuartos de final del próximo play-off por el título. Su rival lo conocerán las de Ana Seabra este sábado, entre Porriño y Beti-Onak, centrándose mientras dure la espera en la primera cita de semifinales de la EHF European Cup que este domingo tienen en Málaga.
Mecalia Atlético Guardés (14+9): Sabina Mínguez (p.), África Sempere, Jazmín Mendoza (1), Blakza Hauptman (6), Lorena Téllez (3), Cecilia Cacheda (2), María Palomo, Rosane Serrano (2), Elena Martínez, Carme Castro (2), Nerea Gil (2), María Sancha (3), Ania Ramos (2) y Amandine Balzinc (p.).
Elda Prestigio (12+12): Fernanda Pinhate (1), Martina Català (2), Khadija Lafsahi (1), remei Gallart (2), Leticia Torok (3), Rebeca López, Candelaria Cuadrado (p.), María Pérez (1), Sara Palanqués (3), Andrea Claramonte (2), Rebeca Secades (p.), Delfine Ojea, Lucía Gámez (3), Lucía Julve (3), Suhana Bayonas (1) y Carla Zálvez (1).
Marcador cada cinco minutos: 3-1, 5-3, 6-5, 9-8, 11-11, 12-14, 13-16, 15-18-, 17-20, 20-20, 20-22, 23-23.
Árbitros: José Alberto Romero y Enrique Javier Romero. Excluyeron con dos minutos a las locales María Pérez, Delfina Ojea y Suhana Bayonas y a las visitantes María Sancha y Jazmín Mendoza.
Incidencias: Partido de vigésimo sexta jornada de la Liga Guerreras Iberdrola 2025/2026, disputado en el pabellón René Marigil (Sagunto).





