El alcalde de Nigrán dejó este martes a un lado su faceta de regidor para desarrollar ante el alumnado del IES Proval su formación como historiador experto en la Guerra Civil, coincidiendo la jornada con el 95 aniversario de la proclamación de la II República. Así, Juan González, licenciado en Geografía e Historia por la Universidade de Santiago y autor de los libros “Aillados. A memoria dos presos de 1936 na Illa de San Simón” y de “Nigrán. Memoria dunha Guerra 1936-1939”, ofreció su respectiva charla a alumnado de 4° de la ESO a 2° de Bachillerato a petición del profesorado de este centro educativo que celebra así sus propios actos bajo el título “A memoria democrática”. El alcalde estuvo en la primera charla acompañado por el gondomareño José Luis Mosquera, autor del libro “O Val de Miñor durante a II República”, premio de investigación del IEM (Instituto de Estudos Miñoráns) en el 2021. El día anterior, lunes 13 de abril, y sí como regidor, González visitó en su casa de Nigrán a la vecina de Priegue Bienvenida República en su 95 aniversario para darle la enhorabuena en nombre de todos los vecinos.
“Quien os diga que con Franco se vivía mejor os está engañando. Ninguna guerra trae nada bueno, máximo si es una Guerra Civil, esa es la peor de todas porque las heridas entre hermanos tardan mucho en curarse”, consideró el alcalde, quien aprovechó la presencia en el aula de un tataranieto de Inocencio Alonso para contar la tremenda historia de este vecino de Camos. De ideales muy abiertamente republicanos, Inocencio fue fugitivo en los montes de Nigrán hasta que en noviembre del 36 se une al bando franquista para atravesar el frente de guerra y luchar hasta el final con el Republicano, motivo por el que acabó en un campo de concentración francés hasta que en 1939 logra marchar a Chile en el barco carguero Winnipeg, iniciativa del entonces cónsul Pablo Neruda que transportó a 2.200 españoles a Valparaíso. Inocendio no regresó a España hasta la muerte de Franco y murió en el 2007 diciendo que “la libertad es tan importante como el aire que respiramos”. “Nuestra vecina Bienvenida República tuvo que ocultar durante décadas su segundo nombre para evitar consecuencias”, contó también a raíz de la historia del nombre de esta mujer.

