O Rosal aprueba en pleno su candidatura para ser reconocida como Ciudad Amiga de la Infancia

Poner a la infancia en el centro de las decisiones no es solo un objetivo, es una responsabilidad que define el futuro de un municipio. El Concello de O Rosal aprobó en pleno su candidatura para obtener el reconocimiento de Ciudad Amiga de la Infancia, una iniciativa impulsada por UNICEF España que tiene como finalidad garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes en el ámbito local.

Este reconocimiento distingue a los gobiernos locales que aplican la Convención sobre los Derechos del Niño, promoviendo una gestión municipal que escuche, respete e integre las voces de la infancia en todas las políticas públicas, desde los presupuestos hasta la planificación de servicios y actividades.

Como destacó la alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, “este paso refleja nuestra voluntad de construir un municipio en el que la infancia y adolescencia sea protagonista y pueda desarrollar todo su potencial. Queremos garantizar que los niños vivan en entornos seguros, accesibles y que favorezcan su participación activa”.

Por su parte, la concejala de Bienestar Social, Beatriz Rodríguez, añadió que “con esta candidatura reafirmamos nuestro compromiso con la infancia y adolescencia, y abrimos la puerta a mejorar e innovar en las políticas locales, haciendo que los niños y niñas no solo sean beneficiarios, sino también protagonistas de las decisiones que les afectan”.

La iniciativa Ciudades Amigas de la Infancia lleva en funcionamiento en España desde 2001 y cuenta con el apoyo del Ministerio de Juventud e Infancia, de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y del Instituto Universitario UAM-UNICEF. Su objetivo es que todos los niños y niñas tengan acceso a servicios de calidad, vivan en entornos seguros, puedan disfrutar de la vida familiar, del juego y del ocio, y que sus voces sean consideradas en la gobernanza local.

Con el inicio de este proceso, el Concello de O Rosal busca no solo obtener el reconocimiento oficial, sino también consolidar un modelo de municipio más justo, equitativo y comprometido con la infancia, con acciones reales que pongan los derechos de los niños en el corazón de las políticas municipales.