El BNG llamó hoy a la movilización social y a aprovechar hasta el último día de la ampliación del plazo de alegaciones contra los parques eólicos previstos para la Serra da Groba. Así lo hizo la diputada Manuela Rodríguez hoy en la Diputación, donde el Partido Popular provincial votó en contra de la moción del Bloque para defender el espacio natural ante el último proyecto de molinos de viento.
La nacionalista subrayó que la movilización social contra iniciativas como la que se está tramitando fue masiva en el pasado, con más de 100.000 firmas, y el trabajo incansable de los ayuntamientos y entidades del entorno en contra, “demostrando que la ciudadanía no acepta la depredación de su patrimonio natural y cultural en nombre de una transición energética mal entendida”. Subrayó que en estos momentos es preciso hacer de nuevo fuerza social contra la última propuesta, poniendo en valor la manifestación realizada hace 15 días y la nueva recogida de escritos. “Hay plazo de nuevo. Llamamos a continuar en esta línea al haberse ampliado el plazo de alegaciones hasta el 4 de mayo”, destacó Rodríguez.
La diputada del Bloque hizo hincapié en que no tiene sentido que la Xunta de Galicia inicie el trámite de evaluación ambiental de los nuevos proyectos, ya que son análogos a los rechazados anteriormente, además de estar fragmentados. Según subrayó, las empresas promotoras han dividido artificialmente la dimensión de los parques para esquivar los atrancos legales y “poder poner un primer molino y que después se abra la veda”. Insistió en que la Xunta debería hacer un ejercicio de responsabilidad para que no se coloque ni siquiera el primer molino “y la Serra da Groba siga siendo una joya”.
Rodríguez recordó que la formación nacionalista ya presentó alegaciones oficiales en la Consellería de Medio Ambiente a principios de marzo rechazando tanto los aerogeneradores como las líneas de evacuación, que afectarían a los ayuntamientos de Oia, Baiona y Gondomar. En el Pleno de la Diputación de hoy, a más, defendió una moción en el mismo sentido, que fue apoyada por el PSOE y rechazada por el PP, siendo necesario el voto de calidad del presidente Luis López para que no fuera adelante.
Rodríguez afeó al PP su posicionamiento: los populares aseguraron que hay un bloqueo eólico en Galicia y defendieron que la Xunta está trabajando con rigurosidad. Por el contrario, la nacionalista subrayó que el gobierno gallego demostraría realmente trabajar en la preservación de A Groba y del patrimonio natural gallego de manera “muy fácil”, simplemente al no admitir a trámite las solicitudes de autorización administrativa previa, de construcción y del estudio de impacto ambiental conjunto en la sierra “por ser un nuevo intento de atentar contra un espacio de alto valor natural”.

