El PSdeG exige a la Xunta un centro de día para Oia para evitar desplazamientos de 50 kilómetros

El PSdeG reclamó la creación urgente de un centro de día en Oia para garantizar la atención a las personas mayores y evitar desplazamientos diarios de hasta 50 kilómetros por falta de recursos en el entorno. Así lo trasladó la diputada socialista Elena Espinosa, en una proposición no de ley en la Comisión de Economía del Parlamento que fue rechazada hoy por el PP, mostrando, dijo, una “insensibilidad total” con los mayores del Concello.

Espinosa explicó que el ayuntamiento, con alrededor de 3.000 habitantes, presenta una estructura demográfica claramente envejecida: un 27% de la población supera los 65 años frente a apenas un 12,6% de menores. Un perfil conocido desde hace años que, según explicó, no fue acompañado de una planificación adecuada por parte de la Xunta en materia de servicios sociales.

Para la diputada, la situación se agrava cuando se mira alrededor porque el único centro de día de la comarca está en Tomiño, con 40 plazas ya ocupadas: “Eso se traduce en una consecuencia directa: desplazamientos diarios de hasta 50 kilómetros, más de una hora de trayecto, para poder acceder a una plaza… si se consigue. Si no, queda otra opción: ir probando suerte en otros puntos de la provincia”.

Espinosa advirtió de que esta realidad penaliza especialmente a las personas mayores con movilidad reducida y a las familias cuidadoras, que ven incrementada su carga diaria y reducidas las posibilidades de conciliación.

La socialista recuerda que esta demanda lleva tiempo sobre la mesa. En noviembre de 2024 el Grupo Parlamentario Socialista ya solicitó que la Xunta incluyera una partida en los presupuestos para poner en marcha este centro. Desde entonces, “sin avances ni confirmaciones de que Oia esté incluida en la planificación autonómica”.

Por ello, el PSdeG vuelve a insistir en que el próximo presupuesto recoja de manera clara el compromiso de financiar un centro de día en Oia dentro del plan de equipamientos sociales.

Porque aquí, según destacó Elena Espinosa, no se está pidiendo nada extraordinario. Se habla de proximidad, de atención digna, de aliviar la carga de las familias y de permitir que la gente mayor pueda seguir viviendo en su entorno. Pero también de algo más de fondo: de equilibrio territorial, porque “si el rural no tiene servicios, el rural desaparece. Y cuando eso pasa, ya no hay margen para reaccionar a tiempo”.

La diputada concluyó señalando que Oia no puede seguir esperando: “Oia no puede depender de un recurso saturado y alejado mientras su realidad demográfica sigue avanzando. Lo que está en juego no es solo un equipamiento, es la manera de entender el país”.