Arbo deslumbra en Barcelona con la presentación de la Festa da Lamprea

La villa de Arbo ha reafirmado este martes en Barcelona su estatus de “Arbo, Villa de la Lamprea, corazón de los vinos Albariño y Condado”. Bajo el lema “Arbo: donde el tiempo se detiene y la historia se saborea”, el alcalde, Horacio Gil, presentó la LXVI edición de la Festa da Lamprea, una cita que trasciende lo gastronómico para convertirse en un emblema cultural de Galicia a nivel mundial.

La promoción se desarrolló en dos escenarios estratégicos de la capital catalana, logrando un impacto directo tanto en el sector turístico y empresarial como en la comunidad gallega en el exterior.

La jornada comenzó con un acto de alto nivel en el Eurostars Grand Marina Hotel, organizado por la Asociación de Empresarios de Cataluña. En este foro, que reunió a personalidades de la prensa especializada y la hostelería barcelonesa, el alcalde estuvo acompañado por Xosé Manuel Merelles, Director Xeral de Turismo de la Xunta de Galicia, y Cristina Lagé, Directora General de Turismo de la Generalitat de Catalunya.

Durante este encuentro, Horacio Gil destacó la capacidad de Arbo para transformar sus señas de identidad en un motor de desarrollo: “Hemos sabido convertir la lamprea y el vino en un activo cultural, social y económico que hoy nos sitúa con orgullo en el mapa gastronómico internacional. Los esperamos en Arbo para brindar por el futuro. Porque Arbo es sabor, es historia, pero sobre todo, Arbo son 365 días de oportunidades”, señaló el regidor durante su intervención.

El segundo acto tuvo lugar en el emblemático Centro Gallego de Barcelona, donde se dieron cita autoridades de diversas administraciones. Entre los asistentes destacaron Pilar Ansede (Presidenta del Centro Gallego), Xosé Carlos García (Presidente de Xuntanza de Cataluña), Pedro Aguilera (Comisionado del Ayuntamiento de Barcelona), Romina María Fernández Pena (Directora de Turismo de la Deputación de Pontevedra), Mª Carmen García-Calvillo (Subdelegada del Gobierno) y nuevamente el Director Xeral de Turismo de Galicia. Al acto también asistieron representantes de Centros Gallego situados en la geografía catalana, empresarios, autoridades locales, agencias de turismo y medios de comunicación.

En un discurso cargado de emotividad, el alcalde Horacio Gil subrayó que la fiesta, que tendrá lugar del 24 al 26 de abril, es el “alma de un pueblo”: “No estamos ante un simple evento en el calendario; estamos ante un auténtico rito anual. La lamprea es una reliquia biológica que ha sobrevivido siglos para alcanzar hoy su máxima expresión culinaria en nuestras cocinas, fundiéndose en armonía con los prestigiosos vinos de nuestras bodegas”, afirmó Gil.

El alcalde cerró su intervención rindiendo homenaje a los verdaderos protagonistas de la tradición: “Esta fiesta es el reconocimiento a nuestros pescadores, que desafían al Miño en las milenarias pesqueiras; a nuestros viticultores y bodegueros, que convierten el fruto de la tierra en vinos de prestigio; y a cada vecino que mantiene viva esta herencia”.

Más allá de los actos institucionales, el alcalde mantuvo una intensa agenda de trabajo con gerentes del sector turístico, agencias de viajes y críticos gastronómicos. El objetivo: presentar a Arbo como un destino de experiencias completas que aúna patrimonio, deporte de aventura y excelencia vitivinícola.

Para deleite de los asistentes, un restaurante desplazado desde Arbo sirvió el producto estrella “La Lamprea” en sus variedades más tradicionales, maridado con los vinos, espumosos y licores de las bodegas de Arbo.

La LXVI Festa da Lamprea espera recibir a miles de visitantes el último fin de semana de abril. Con el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Internacional, Arbo se prepara para desplegar, en palabras de su alcalde, “esa alfombra de hospitalidad que nos caracteriza y que convierte a todo visitante en un embajador de nuestra tierra”.

Arbo es un universo que invita a detenerse, respirar y, sobre todo, sentir. Arbo es emoción pura: la emoción del camino, el susurro del paisaje de viñedos y el reencuentro con una Galicia auténtica que late con más fuerza que nunca en cada rincón de nuestras parroquias.