Ormaluga y la Cofradía de A Guarda califican de “insuficiente” el operativo contra las artes ilegales

Desde la Organización de Marineras y Marineros Luso Galaica (Ormaluga) junto con la Cofradía de A Guarda aplauden el reciente decomiso de unos 500 cacharros frente a las costas de A Guarda. “Una acción absolutamente necesaria para luchar contra estas artes, pero claramente insuficiente para paliar una lacra estructural que desde Ormaluga y la Cofradía rechazamos”.

Los operativos realizados por el Servicio de Gardacostas de Galicia en las aguas donde faenan los profesionales de la Cofradía de Pescadores de A Guarda permitieron la incautación de alrededor de 500 cacharros. Se trata, sin embargo, de una actuación puntual que se repite cada cierto tiempo y que no responde a la verdadera dimensión del problema, que el sector lleva años denunciando. “No hablamos de cientos, sino de millares de artes ilegales, un fenómeno estructural que impacta gravemente en nuestros caladeros y que requiere un plan integral y sostenido en el tiempo. Fotografías como las que adjuntamos, tomadas por la Cofradía, se repiten semana tras semana.

Hace ya dos años trasladaron esta realidad a las autoridades competentes en una reunión en la que se detallaron localizaciones concretas, zonas de actividad y la operativa habitual de estas prácticas. Tanto la Cofradía como Ormaluga reiteraron entonces -y reiteran hoy- su plena disposición para colaborar de manera activa y coordinada en la erradicación definitiva de esta lacra.

Por eso, les sorprende que ahora se presente como un gran golpe contra el furtivismo la retirada de 500 cacharros. Para las marineras y marineros de A Guarda, que padecen directamente la competencia ilegal y la sobreexplotación de los recursos, este tipo de anuncios corren el riesgo de percibirse más como un ‘lavado de cara’ que como una solución real y sostenida en el tiempo y que aborde de verdad el problema. La situación resulta aún más grave en un contexto en el que la concatenación de temporales provocó una caída de alrededor del 80% en la facturación en el último mes y medio, dejando a la flota artesanal en una situación límite. Mientras los profesionales cumplen escrupulosamente con la normativa, otros continúan operando al margen de la ley con un impacto directo sobre los recursos y sobre la economía local.

Desde Ormaluga reiteran su disposición a trabajar con la Xunta de Galicia y con el propio Servicio de Gardacostas para poner en marcha un plan serio, continuado y dimensionado a la realidad del problema. “Reiteramos nuestra invitación a la Conselleira de Pesca a visitar A Guarda, y escuchar de primera mano al sector y establecer mecanismos de seguimiento eficaces”.

“Nuestro objetivo sigue siendo claro: defender una pesca artesanal basada en criterios de sostenibilidad, seguridad y rentabilidad para las productoras y productores. Para eso, hace falta pasar de los anuncios puntuales a las soluciones estructurales”, concluyen.