Pararse a escuchar para volver a conectar con nuestra juventud

El silencio también habla cuando más de 300 personas escuchan al mismo tiempo. El auditorio de Goián se volvió a llenar en la tercera jornada de la XI Semana de la Educación de Tomiño en un encuentro con el filósofo David Pastor Vico en el que mezcló risas, reflexión y preguntas incómodas alrededor de un reto compartido: cómo comunicarnos con las nuevas generaciones.

El docente y escritor dejó una idea tan sencilla como poderosa: para conectar con la juventud hay que detener el ruido y aprender a escuchar. “Cuando hablamos de chicos y chicas nos olvidamos de nosotros mismos”, señaló. “La clave está en la memoria: recordar qué nos preocupaba cuando éramos jóvenes, porque si escuchamos de verdad descubriremos que sus miedos e inseguridades son exactamente los mismos que teníamos nosotros”, recalcó.

Durante su intervención, Pastor Vico puso el foco en la relación entre tecnología, educación y desarrollo social. Advirtió que la innovación no siempre aparece en el momento idóneo y que, cuando irrumpe de manera disruptiva, puede generar miedo o infrautilización. “La tecnología tiene que llegar cuando la necesitamos y sabemos para qué la queremos. Si no, quedan inventos maravillosos sin uso”, apuntó.

Uno de los momentos más impactantes fue la referencia a los estudios que alertan de una merma progresiva en capacidades como la comprensión lectora, la atención sostenida o la abstracción matemática en las últimas generaciones. Sin atribuir toda la responsabilidad a la tecnología, el filósofo subrayó la pérdida de otros espacios esenciales para el desarrollo: “Si los niños no juegan en la calle, no desarrollan habilidades psicomotrices ni sociales. El juego es el laboratorio de las relaciones humanas, es donde aprendemos a ser y a convivir”.

En este sentido, advirtió que la hiperconexión digital no puede sustituir el contacto real. “Si queremos comunicación con nuestros hijos e hijas, no podemos darles una tableta y dejarlos cerrados en un cuarto. Los seres humanos vivimos más y mejor cuanto más socializados estamos”, afirmó.

La jornada se cerró con una llamada a la implicación activa de las familias y de la comunidad educativa. “Las cosas no somos capaces de entenderlas si no somos capaces de contarlas”, recordó el filósofo, invitando a recuperar la palabra, el relato compartido y el diálogo intergeneracional.

Por su parte, la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, destacó el valor de un auditorio lleno para abordar cuestiones que afectan directamente a las familias. “Llevar once años creando espacios de encuentro con la Semana de la Educación demuestra que en Tomiño hay una comunidad que quiere pensar junta. Hoy hablamos de comunicación, pero en realidad hablamos de vínculo, de presencia y de responsabilidad compartida”, afirmó.

La XI Semana de la Educación baja esta tarde el telón con la conferencia de la ginecóloga Miriam Al Adib, en la que unirá educación sexual con salud mental a partir de las 19:00 horas en el auditorio de Goián con entrada gratuita. Cerrará así una nueva edición de este foro de referencia en el Baixo Miño, donde educación, tecnología y bienestar emocional se abordan desde una perspectiva crítica y humanista.