La Casa de la Cultura de Tomiño avanza a buen ritmo en su transformación y afronta la fase decisiva para abrir de nuevo sus puertas en primavera convertida en un espacio moderno, accesible y multifuncional preparado para acoger la vida cultural y social del municipio.
La actuación, con una inversión total de 1,3 millones de euros financiados con fondos de la Diputación de Pontevedra a través del programa PON2030, se enmarca en el proyecto puesto en marcha por el Concello “Integra Tomiño”, una iniciativa estratégica que busca conectar los distintos equipamientos municipales a través de un espacio público cohesionado, favoreciendo los desplazamientos a pie y en bicicleta y apostando por una movilidad más segura y sostenible.
En este camino, la reforma de la Casa de la Cultura se completa con la humanización del entorno urbano complementando la remodelación ya ejecutada en la calle República Argentina, donde se creó una senda peatonal y ciclable de unos 650 metros, que enlaza el entorno del IES Antón Alonso Ríos con los principales equipamientos de O Seixo. Esta remodelación abarca la zona delante del edificio de Bienestar Social y la vía posterior de la Casa de la Cultura hasta el Centro de Día, ahondando en la creación de ese espacio público más amable, conectado y funcional.
La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, destacó que “nuestro objetivo es que la Casa de la Cultura sea mucho más que un edificio reformado: queremos que se convierta en un verdadero punto de encuentro para los vecinos, un lugar vivo, abierto a la creación, a la participación y a la convivencia. Es una intervención que responde a una visión de villa pensada para las personas, en la que la cultura, el bienestar y la cohesión social van de la mano”.
El proyecto pone un especial acento en la sostenibilidad, con la rehabilitación energética integral del inmueble, que permitirá mejorar la eficiencia, reducir consumos y disminuir la huella ambiental. “Estamos construyendo un Tomiño pensado para las personas. No se trata solo de renovar un espacio cultural, sino de avanzar hacia un modelo de Tomiño más amable para los vecinos y responsable con el medio ambiente”, explicó la regidora.

