El Hospital Álvaro Cunqueiro atiende a 1.500 pacientes con epilepsia

El Área Sanitaria de Vigo se suma a la conmemoración del Día Internacional de la Epilepsia, que se celebra hoy. Con este motivo, los especialistas en Neurología del Álvaro Cunqueiro lanzan un mensaje dirigido a sensibilizar a la población sobre esta patología, que representa uno de los trastornos neurológicos más frecuentes, tanto en población pediátrica como adulta.

El servicio de Neurología del Área Sanitaria de Vigo cuenta con una Unidad de Epilepsia atendida por las doctoras María Dolores Castro y Paula Bellas, que actualmente realiza el seguimiento a más de 1.500 pacientes con este diagnóstico.

Asimismo, el hospital dispone de una habitación destinada a la monitorización video-EEG, en la que se realiza un registro electroencefalográfico continuo del paciente. Así, en colaboración con el servicio de Neurofisiología, permite ofrecer un diagnóstico más especializado en aquellos casos en los que la enfermedad no está adecuadamente “controlada”, según explica la doctora Castro.

La epilepsia, más que una enfermedad, se trata de un conjunto heterogéneo de enfermedades que producen una alteración cerebral persistente, predisponiendo a la aparición de crisis epilépticas. En España se estima que su prevalencia se encuentra en torno al 0,8% de la población y su incidencia anual entre 31-57 casos/100.000 habitantes.

Crisis epilépticas

Las crisis epilépticas son una de las causas de consulta más frecuentes en los servicios de Neurología y el segundo motivo de consulta neurológica en urgencias. Aunque la mayoría de los pacientes alcanzan un buen control de crisis cuando el diagnóstico es preciso y el tratamiento correctamente seleccionado para su tipo de epilepsia, se estima que el 25% de los pacientes diagnosticados continúan con crisis.

Una falta de control adecuado de las crisis se asocia con una mayor comorbilidad, así como con un incremento del riesgo de traumatismos y de muerte súbita. Todo eso, junto con la importante carga social y psicológica que supone para estos pacientes la enfermedad, tiene como consecuencia una peor calidad de vida percibida.

Sin embargo, asegura la doctora Castro “con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de estos pacientes pueden llevar una vida normal. Es fundamental que la sociedad tome conciencia, comprenda y acepte la enfermedad, abandone falsos mitos y creencias, y respete a las personas con esta enfermedad. Es necesario comprender la epilepsia y favorecer la inclusión ya que el apoyo de la comunidad resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias”.