La alcaldesa de Mos, Nida Arévalo, visitó esta mañana las obras de la fase 2 del proyecto de remodelación del entorno de la iglesia de San Miguel de Pereiras, con el fin de comprobar de primera mano el avance de una actuación estratégica para la mejora y puesta en valor de este espacio patrimonial y público. En esta visita, la regidora estuvo acompañada por los concejales Leo Costas y Camilo Grandal.
Esta segunda fase del proyecto abarca una superficie de 2.695,50 metros cuadrados, integrada dentro de un ámbito total de actuación de 5.815,89 metros cuadrados, y se centra fundamentalmente en la parcela ubicada al este del torreiro y en un pequeño tramo del Camiño de Pazos. La inversión de esta fase asciende a 399.000 euros, correspondiente al presupuesto de licitación, y está financiado íntegramente por la Axencia Galega de Turismo.
Las actuaciones de esta fase incluyen la urbanización del espacio con plataforma única, priorizando el uso peatonal y favoreciendo la convivencia con la circulación rodada; la ejecución de pavimentos de hormigón pulido y granallado, así como zonas diferenciadas con empedrado de granito para la ordenación del estacionamiento; la renovación de las redes de servicios urbanos, incluyendo saneamiento de pluviales, soterramiento de instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones y nueva red de alumbrado público con luminarias LED de bajo consumo; la mejora de la accesibilidad, eliminando barreras arquitectónicas y adaptando pendientes para garantizar itinerarios accesibles; y la creación de zonas verdes y parterres, con plantación de arbolado de gran porte y especies arbustivas, así como instalación de mobiliario urbano.
Durante la visita, la alcaldesa anunció también que, una vez completada esta fase, se van a acometer las actuaciones correspondientes a la fase 1 de este proyecto, que incluyen la intervención en el vial y en el antiguo torreiro, con un presupuesto global de 797.000 euros, con el objetivo de completar la transformación integral del entorno.
Nidia Arévalo subrayó que “este proyecto no solo mejora la imagen y funcionalidad de un espacio emblemático, sino que apuesta por un urbanismo más humano, accesible y respetuoso con el patrimonio y con el entorno”.

