El Concello de Gondomar multa con 600 € al BNG por una campaña a favor de la seguridad vial en el ayuntamiento. Como continuidad a la apertura de expediente, el gobierno local impone esa sanción al Bloque “como represalia” por la colocación de unos carteles que visibilizaban problemas para la movilidad en distintas carreteras y que señalaban la administración responsable de cada una de ellas, Concello, Diputación o Xunta.
“Ferreira utiliza la vía de la sanción económica para tratar de tapar la boca a quien le planta cara, como medida represora”, indica la portavoz nacionalista Manuela Rodríguez. “Manda un mensaje claro, ‘si criticas, pagas’, muy acorde con su perfil intolerante y prepotente. Nada nuevo en Gondomar”, lamenta.
Para la organización nacionalista es muy llamativa la agilidad de la administración local para la tramitación de un expediente al Bloque, cuando no es tan rápida para resolver ninguno de los problemas que denunciaba la campaña sancionada. “Ni solucionaron los propios del Concello ni instaron solventar los que dependen de otras administraciones”, destacan.
Así, ponen como ejemplo los pasos de cebra del centro de Vincios que, según indica Rodríguez, siguen siendo igual de inseguros que cuando el BNG puso la cartelería a mediados de octubre. “Sin elevar, sin iluminar, sin semáforos, con la pintura desaparecida, en una travesía urbana sin límite de velocidad adecuada y con un flujo de tráfico elevadísimo”, denuncia.
“Allí fuimos el BNG, esta vez con los carteles encima de nosotros, eso sí”, para volver a denunciar la situación en el momento del día en que el peligro es mayor, a primeras horas de la mañana de un día laborable, cuando el tráfico es más denso, la falta de luz no ayuda y los movimientos a pie en la parroquia son más elevados. “Y seguiremos denunciando en otros puntos del ayuntamiento, de esta y de otras maneras, imaginación no falta”.
La resolución del expediente que impone la multa recoge que no se aplican circunstancias atenuantes porque no consta “arrepentimiento”, un concepto que desde el BNG consideran más propio de otras instancias. Y, en ese sentido, la portavoz nacionalista le traslada a Ferreira que efectivamente, no, “que el BNG no se arrepiente de denunciar, de criticar, de defender lo que considera ‘justo y necesario’, a pesar del ‘castigo’ del alcalde”.

