Al grito de “queremos trabajar y no reventar” el personal de Correos en O Porriño volvió a salir hoy a la calle ante la persistencia en el despropósito existente en la organización del trabajo, la falta de personal para poder prestar un servicio de calidad para la ciudadanía y la constante presión a la que la empresa está sometiendo a las trabajadoras y trabajadores.
La concentración de protesta se llevó acabo delante del Concello y contó con la presencia de la alcaldesa de Salceda de Caselas, Loli Castiñeira, mientras que al final de la concentración se acercó el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo. Los responsables municipales quisieron apoyar de este modo una protesta legítima en defensa de un buen servicio postal para las vecinas y vecinos de los ayuntamientos de Salceda de Caselas y de O Porriño.
Durante el pasado verano la CIG ya había denunciado la acumulación de envíos en esta localidad sin repartir y los perjuicios que para la ciudadanía trae este deterioro en el servicio. Ahora, a mayores de no cubrir las vacantes por incapacidades, tampoco se cubren las vacantes por jubilación.
Desde la central sindical denuncian una acción premeditada para caminar hacia la desaparición del servicio postal público. En la oficina de O Porriño en los últimos dos años se hicieron desaparecer cuatro plazas, “y no contentos con esto se mantienen sin cubrir a mayores entre dos y cuatro plazas más, ya sea por estar vacantes por permisos, bajas o jubilaciones, como es el último caso”.
Mientras tanto, la dirección de Correos “vende” un ejercicio económico con un balance “maquillado” como positivo, mientras miles de notificaciones se acumulan sin repartir en sus instalaciones. Además, la “pandemia” de bajas laborales “es brutal” a consecuencia del “atentado” que se está perpetrando desde la empresa contra la salud de las personas trabajadoras.

