El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo alertó de que el 2025 cerró con una media de casi seis desahucios cada semana, según los datos judiciales del último trimestre, una realidad que evidencia la gravedad de la emergencia habitacional que atraviesa la ciudad.
En su mayor parte, se trata de familias y personas empobrecidas que no pueden hacer frente a los precios del alquiler, que se incrementaron un 9% en el último año y acumulan una subida del 35% desde 2020. Una escalada que hace que, a día de hoy, incluso el acceso a una habitación en un piso compartido supere ya los 300 euros mensuales.
Desde el BNG subrayan que lo más alarmante es que la práctica totalidad de estos desahucios se produjeron sin que ninguna administración pública, ni la Xunta ni el Concello, facilitara una alternativa habitacional accesible a las personas afectadas. “Los desahucios son la cara más dramática de la emergencia habitacional que está expulsando de la ciudad a familias enteras y la juventud que no se puede permitir el lujo de vivir en su propia ciudad”, señaló el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas.
Igrexas denunció que “ni la propaganda, los anuncios y las promesas que acaban en papel mojado” pueden ocultar la inacción tanto de la Xunta del Partido Popular como del Gobierno municipal de Abel Caballero. En este sentido, recordó que en 2015 el alcalde llegó a afirmar públicamente que “la oficina antidesahucios es mi mesa”, pero diez años después “sigue mirando para otro lado sin desplegar ninguna medida concreta para evitar que más viguesas y vigueses pierdan su vivienda”.
Plan de choque
Ante esta situación, el BNG defiende que garantizar el derecho a la vivienda debe ser la principal prioridad política en 2026 para lo cual reclama que el Concello movilice, como mínimo, 9,5 millones de euros -mediante modificaciones presupuestarias y el uso de los remanentes municipales- para activar un Plan de Choque frente a lo que ya es el mayor problema social de la ciudad.
En concreto, el frente nacionalista propone destinar 1,5 millones de euros a la puesta en marcha de un programa municipal de alternativas habitacionales que evite que se produzca ningún nuevo desahucio sin solución residencial. Además, defienden invertir otros 3 millones en un plan municipal de ayuda al alquiler, que incluya aportaciones directas de hasta 200 euros mensuales para familias con bajos ingresos y un programa facilitador del alquiler que permita anticipar fianzas, avales y garantías mediante préstamos sin intereses, especialmente dirigidos a personas con menos recursos y menores de 35 años.
Por último, el BNG considera imprescindible reforzar con 5 millones de euros adicionales la Empresa Municipal de Vivienda, aún pendiente de su constitución legal, para agilizar la creación de un parque público de vivienda social en Vigo.
“Las viguesas y vigueses no pueden seguir esperando y la inacción de la Xunta del PP no puede seguir siendo la excusa para que el Concello no actúe”, concluyó Igrexas, recordando que “un Concello que viene de dejar sin ejecutar más de 100 millones de euros de su presupuesto no puede seguir silbando mientras la vivienda se convierte en un bien de lujo para la mayoría social”.

