Abel Caballero: “El Concello va a reformar la grada de Tribuna, paguen o no la Diputación y la Xunta”

El Pleno de Vigo aprobó llevar adelante la remodelación de Balaídos para el Mundial, solicitándole a la Xunta y a la Diputación que contribuyan a tercios. La moción salió adelante “con los votos exclusivos del gobierno” y fue rechazada por los concejales de Partido Popular y Bloque Nacionalista Galego. Caballero confirmó que “el Concello va a reformar la grada de Tribuna, pague o no la Diputación y la Xunta”.

“Cuando la Xunta y la Diputación condicionan su pago a la participación del Estado, lo que están diciendo es que no quieren pagar y que no quieren el mundial en Vigo”, afirmó con rotundidad el alcalde, explicando que “el Estado no financia remodelaciones de estadios en otras ciudades como Zaragoza, Las Palmas, Valencia o Sevilla, donde el coste lo asumen los clubes y las instituciones locales o autonómicas” y “el Gobierno central se encargará de las grandes infraestructuras necesarias para el evento”.

De hecho, el alcalde indicó que ya se iniciaron los trabajos de planificación para la construcción de los nuevos colectores por valor de 5 millones de euros, “una obra que deberían financiar a partes iguales entre la Diputación, la Xunta y el Concello”. Y explicó que “el Concello va a reformar la grada de Tribuna, paguen o no la Diputación y la Xunta” pero matizó, “eso sí, si no aportan lo que les corresponde, no entrarán en Balaídos”. Finalmente, afirmó que “el Concello garantizará que Vigo tenga el Mundial”.

Reprobación a la Conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático

El Pleno de la Corporación Municipal del mes de diciembre solicitó el cese de la Conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático por su “irresponsable gestión de la presa de Eiras”, como explicó el edil de Fomento, Javier Pardo. La moción se aprobó con 16 votos favorables del Grupo Municipal Socialista; 3 abstenciones del BNG y 4 votos en contra del Partido Popular.

Pardo señaló que “la Consellería de Medio Ambiente ha actuado de manera irresponsable, eludiendo su deber de actuar, sin asumir sus labores de conservación y mantenimiento de la presa”. Además, señaló que pretendiendo “generar alarmismo y sacar rédito político de un problema que les corresponde a ellos arreglar, tras arrogarse hace ya tres años las competencias de explotación y mantenimiento de la presa”.