Manifesto Miñor denuncia que como viene siendo habitual con este gobierno municipal, todas las cuestiones importantes “se tramitan a las prisas, sin diálogo ni consenso y convocando plenos extraordinarios sin dar tiempo a la oposición a revisar toda la documentación”. “La última de las chapuzas de don Paco Ferreira fue la convocatoria de un Pleno extraordinario y urgente para el día 24 de diciembre a las 10:00 horas con la finalidad de aprobar la ordenanza fiscal del servicio de recogida de la basura; el señor alcalde pretende aprobarla entre turrones y villancicos, tal vez con la intención de disimular el incremento del 74% que aplica en todas las tasas”.
“A pesar de que, de manera intencionada, se intentó vender este período de exposición pública como un tiempo de debate y diálogo para conseguir una ordenanza fiscal más justa, la empecinada realidad vino a demostrar que el señor Ferreira huye siempre del diálogo. Ni siquiera tuvo a bien juntar a los portavoces de la oposición para explicar semejante tasazo ni las modificaciones que pretendía introducir en la propuesta definitiva de la ordenanza de la basura; mucho menos quiso resolver las dudas a los vecinos en una reunión con asociaciones, comerciantes, etc”, lamenta Antonio Araújo.
“De las alegaciones que hicimos tanto los vecinos como los grupos de la oposición solo aceptó, a medias, un 10% de bonificación en la tasa siempre y cuando se acredite el uso del Punto Limpio un mínimo de 4 veces al año. El resto de las bonificaciones, además de ser rogadas, es decir, a petición de las personas interesadas, están llenas de burocracia, probablemente con una intención disuasoria. En otros casos, las bonificaciones son tramposas a simple vista: por ejemplo, en el caso de bonificaciones a comercios, talleres, etc., la condición para poder acceder al descuento propuesto en la ordenanza es tener un gestor de residuos propio, es decir, sale más barato pagar la tasa”, añade Araújo.
Desde Manifesto Miñor siguen considerando insuficiente la propuesta del gobierno municipal, “que, según parece, no quiso pasar el trabajo de analizar todas las alegaciones con un cierto rigor y convocar una reunión para poner en común las propuestas de cada grupo”. “La ordenanza fiscal de la recogida de la basura sigue siendo injusta y no se adapta a las necesidades de los vecinos de Gondomar”, concluye su portavoz.

