La portavoz nacional, Ana Pontón, avanzó en Vigo que el BNG va a trasladar un paquete de propuestas al Parlamento para garantizar la atención en la sanidad pública en esta área sanitaria a la que pertenecen 600.000 personas, toda vez que 114.000 de ellas tienen como hospital de referencia Povisa, centro hospitalario integrado en el grupo Ribera Salud, del que se vienen conociendo informaciones “en las que se evidencian que antepone su cuenta de resultados por encima de la atención a las y a los enfermos”.
Pontón se refirió a los audios del CEO del Grupo Ribera desvelados en las últimas semanas en los que pedía dar prioridad a los beneficios sobre la atención sanitaria en el hospital privatizado de Torrejón de Ardoz. Unas declaraciones, alegó, que confirman lo que el BNG lleva alertando durante mucho tiempo: “Cuando la sanidad se convierte en un negocio, las empresas que las gestionan no ven pacientes, sino clientes”, advirtió.
“Después de estas manifestaciones, la pregunta que le tenemos que hacer al señor Rueda es si realmente puede garantizar que la atención sanitaria de todas las personas que están en Povisa no está condicionada por esas mismas prácticas, si realmente el señor Rueda puede garantizar que la vida de las personas, que su salud, está por encima del negocio”, cuestionó en una comparecencia ante este centro hospitalario junto al portavoz municipal, Xabier Pérez Igrexas, la responsable parlamentaria de Sanidad, Montserrat Prado, e integrantes de la organización nacionalista en Vigo.
En este contexto, la líder nacionalista detalló las propuestas que el BNG va a trasladar al Parlamento, comenzando por que se garantice al “cien por cien” el derecho de la ciudadanía de esta área sanitaria a recibir atención en el ámbito público. Con este objetivo, emplazó al Gobierno del PP a dar los pasos necesarios, entre los que estaría la compra del hospital de Povisa para incorporarlo a la red pública y garantizar de este modo que todas las personas del área sanitaria de Vigo reciban una atención sanitaria “de calidad y en iguales condiciones”.
En segundo lugar, Pontón reclamó “transparencia” sobre la actual gestión de Povisa, por lo que el Bloque va a reclamar en la Cámara gallega que se haga público el contrato de este centro hospitalario con el Sergas. “No puede ser que haya un contrato con Povisa que es un secreto de Estado al que no se nos permite acceder ni conocer sus condiciones”, recriminó, para reprobar a continuación el “oscurantismo” sobre un convenio que se sitúa en los 100 millones de euros. “Si alguien lo ocultó es porque tiene algo que esconder”, advirtió.
La portavoz nacional avanzó en tercer y último lugar que el BNG también va a solicitar una auditoría externa sobre Povisa, con un doble objetivo: por una parte, clarificar si las prácticas que se denunciaron en Torrejón -entre las que se incluyen el incremento artificial de las listas de espera o declinar la atención de pacientes porque no eran rentables- también se están produciendo en el hospital vigués y, por otra, aclarar cuál es la calidad asistencial de este centro hospitalario.
Para este último fin, Pontón abogó por que se hagan públicos los rateos entre pacientes y profesionales, así como los gastos a mayores que está asumiendo la Xunta, como por ejemplo los de farmacia, listas de espera o prótesis, y lo que estos representan para el erario público.
“Se trata, en definitiva, de defender el derecho a la salud de las personas por encima del negocio y de que haya transparencia en una cuestión tan importante como es la gestión de este hospital”, sintetizó, para recordar que el concierto con Povisa “es el más caro de todo el Estado” y se produce además en una área sanitaria que ya sufrió otro tipo de “experimentos privatizadores” como la construcción del Álvaro Cunqueiro, por la se pagó un sobrecoste de 470 millones de euros “por un hospital más pequeño, con menos servicios y menos camas de lo que estaba previsto”.
Frente a todos estos años de “políticas neoliberales y de privatización” aplicadas por el Gobierno del PP “que anteponen el negocio por encima del derecho a la salud”, la portavoz del BNG apeló al “sentido común” de defender la sanidad pública como la única garantía de una atención de calidad cuando es necesaria. “La única que nos garantiza que se trate a las personas como pacientes y no como clientes y la única que nos garantiza que vamos a ser iguales ante la enfermedad”, concluyó.

