El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo advirtió hoy de que el proceso de absorción de CEDRO, la unidad asistencial de drogodependencias de la ciudad olívica, por parte del Sergas corre el riesgo de convertirse en una “salida en falso” si no se garantiza la continuidad laboral de las 21 trabajadoras y trabajadores que forman parte del cuadro de personal de la empresa EULEN, contratada por el Concello y encargada de la mayor parte de la actividad asistencial.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió que esta integración en la red sanitaria pública, es “un paso necesario y positivo que el BNG lleva años defendiendo”, pero advierte de que no puede suponer “dejar en el limbo a un personal de larga trayectoria de servicio y con un papel determinante en la atención a las 1.500 personas usuarias de CEDRO”.
Sin garantías
Según explicó Igrexas, que mantuvo una reunión con una representación del personal afectado, la propuesta que el Gobierno municipal llevará mañana a un Pleno extraordinario prevé únicamente que el Sergas asuma el contrato de gestión externalizada hasta el 28 de febrero de 2027. Pero, al contrario de lo que sucede con el personal municipal de CEDRO -que será absorbido por el Sergas o reubicado por el Concello-, no se establece ninguna garantía para el personal de EULEN.
Ni el convenio de aplicación ni el pliego del contrato municipal recogen obligación de subrogación, por lo que llegado 2027 el personal puede quedar sin puesto de trabajo. Hecho que comprometería también la continuidad asistencial por parte de un “equipo mutidisciplinar cohesionado y experimentado”.
Igrexas denunció además la “opacidad absoluta” que, según el propio personal, caracterizó las negociaciones entre Concello y Sergas, generando una situación de “agonía y incertidumbre” para las 21 personas afectadas.
Enmienda del BNG
Con el objetivo de impedir esta situación, el BNG presentó un voto particular que debe ser debatido y votado por el Pleno, proponiendo introducir una nueva cláusula en los acuerdos municipales. La misma indica expresamente que “en relación al personal vinculado a los contratos que son objeto de esta sucesión, deberán adoptarse todas las medidas necesarias para garantizar su continuidad ora a través de su subrogación en el caso de prolongarse la gestión externalizada, ora a través de la fórmula de contrataciones laborales a extinguir en el caso de internalizarse y pasar a gestión pública directa”.
La enmienda busca garantizar que si el Sergas mantiene la gestión privatizada, opción que el BNG considera injustificada, en todo caso un eventual cambio de empresa no implique despidos. Y, sobre todo, la cláusula propuesta por el BNG blindaría que de avanzarse hacia una gestión 100% pública, el personal actual de CEDRO pueda incorporarse al Sergas mediante contratos laborales a extinguir, asegurando continuidad y estabilidad. Una fórmula “perfectamente legal” y que el Sergas ya aplicó en el desmantelamiento de las fundaciones de los hospitales comarcales, en Galaria o con el MEDTEC, recuerdan.
El Concello no puede desentenderse
Igrexas considera “injustificable, irresponsable e injusto que el Concello, que gestiona CEDRO desde 1985, se desentienda ahora del futuro profesional de estas trabajadoras y trabajadores, dejándolos ante el riesgo real de perder su empleo en poco más de un año”.
En este sentido, el portavoz municipal del BNG recordó que la concejalía de Política Social trasladó al personal de CEDRO su apoyo para evitar despidos. “Si ese apoyo es real y no solo una declaración para quedar bien, confiamos en que el PSOE votará a favor de nuestra enmienda”, remachó.

