El Bloque Nacionalista Galego (BNG) demanda un mayor impulso público para el MARCO ante la caída de las visitas al museo vigués. El frente nacionalista señala como causa la falta de compromiso de las administraciones responsables -Concello de Vigo, Xunta de Galicia y Ministerio de Cultura- por haber recortado las aportaciones económicas casi a la mitad desde su apertura en el año 2002.
“El presupuesto del Museo de Arte Contemporáneo de Vigo es, un año más, absolutamente insuficiente”, valoró la concejala del BNG, Ana Martínez, después de la aprobación de las cuentas para 2026 por parte del Patronato de la Fundación MARCO. El presupuesto del museo será de 1,25 millones de euros para el próximo ejercicio cuando superaba los 2 millones hace 25 años.
Un recorte que aplicaron los tres gobiernos que sostienen el museo: el Ministerio de Cultura de 150.000 euros a 50.000; la Xunta de 300.000 a 100.000 y el Concello de Vigo de 900.000 a 770.000. A ese respecto, Martínez afeó la promesa incumplida por el alcalde de Vigo, Abel Caballero, cuando en 2012 aseguró que la administración local se haría cargo de cubrir los recursos que no aportaran los Gobiernos gallego y español.
La concejala nacionalista relacionó esta falta de recursos económicos con la pérdida continua de visitas al museo, que llegó a contabilizar más de 100.000 en el año 2011 y que en la actualidad registra apenas 60.000 visitantes. “Estas cifras son la prueba de como la autocomplacencia del PSOE y del PP desde sus respectivos gobiernos dejan el museo MARCO muy lejos de alcanzar sus objetivos”, valoró.
Además, desde el frente nacionalista expresan su honda preocupación ante el hecho consolidado en los últimos años de que el mayor número de visitas que registra el MARCO no sea a sus exposiciones, sino a actividades ajenas que se desarrollan en su auditorio y salas. “Es un claro síntoma de la falta de dinamización”, valoran.
Sin colección propia
Desde el Bloque consideraron que el presupuesto de 2026 vuelve “a limitar” la capacidad de acción del museo de arte contemporáneo, que continúa sin construir una verdadera colección propia y la que tiene, “escasísima”, es resultado de donaciones de las y de los artistas que exponen en el MARCO. Criticaron también la falta de un programa de comunicación propio y de una “apuesta decidida” por colocarlo en los circuitos culturales nacionales e internacionales.
Además, Martínez defendió la necesidad de fomentar otras actividades para impulsar el museo, como la investigación en ámbitos como las artes plásticas y visuales o la formación profesional, mediante proyectos de residencias artísticas. “No existe nada similar que permita -con soporte económico, material y humano- dar ánimo a la creación artística en nuestra ciudad”, lamentó.
En el frente nacionalista ven potencial para convertir el MARCO en un “centro cultural de referencia” que sitúe Vigo en los circuitos mundiales de arte contemporáneo, gracias a su situación estratégica a medio camino entre el museo Serralves de Porto y el CGAC de Santiago de Compostela.

