La Unión Europea se ha propuesto el liderazgo mundial en las ciencias de la vida de cara a 2030, sector que junto a la biotecnología aporta un valor de casi 1,5 billones de euros a la economía de la UE y respaldan 29 millones de puestos de trabajo. Con ese objetivo, la Zona Franca de Vigo ha sido socia del proyecto POCTEP IberoBio para apoyar el sector biotech, con organismos, centros tecnológicos y universidades de Galicia, Castilla y León, Extremadura Andalucía y Portugal.
Tres años después, la ciudad portuguesa de Braga ha sido hoy escenario de la jornada de cierre del programa europeo que, sin embargo, no tendrá un punto final. Junto al resto de los socios del proyecto, el delegado especial del Estado, David Regades, ha suscrito la “Declaración de Intenciones” de los socios de IberoBio, que han subrayado su vocación de continuidad con la firma de esta Declaración, que muestra su disposición para seguir colaborando activamente para mantener la continuidad del Polo Ibérico Transfronterizo de Biotecnología. Se trata, como explicó David Regades, de seguir trabajando para consolidar, posicionar e internacionalizar un ecosistema biotecnológico ibérico competitivo, innovador y sostenible, manteniendo la colaboración de estos años.
El delegado insistió en la “importancia estratégica del sector biotech, que está creciendo y evolucionando de forma exponencial, del que tenemos empresas en nuestro territorio que son referentes en todo el Estado”. Sobre la declaración firmada, Regades insistió en que “es la reafirmación de la voluntad de las entidades que hemos participado en IberoBio para seguir fortaleciendo la cooperación”. “Para nosotros, dijo, es una alianza estratégica y transfronteriza de instituciones punteras para consolidar un ecosistema de apoyo sólido al sector biotech, reconocido por su excelencia en investigación y que transforma e impacta directamente en nuestra calidad de vida. Y ahí, como agencia de desarrollo económico con el foco en la innovación, Zona Franca tenía que estar”.
Entre los objetivos compartidos que se derivan de esta firma, las entidades participantes promoverán un modelo de gobernanza colaborativa, trabajarán en asegurar la sostenibilidad a largo plazo del ecosistema biotech ibérico transfronterizo, consolidar los resultados y herramientas generadas durante el proyecto IberoBio, capitalizar las buenas prácticas, fomentar la cooperación y el conocimiento a ambos lados de la frontera e impulsar la internacionalización del ecosistema biotecnológico ibérico. Los 12 organismos firmantes aseguran también trabajo conjunto para la incorporación de nuevos socios estratégicos de las regiones ibéricas, en la financiación, bio-comunicación y formación. De hecho, la Zona Franca de Vigo desarrolló el Campus IberoBio que, como en el caso de otras plataformas colaborativas y bio-herramientas creadas, se va a mantener y actualizar.
El Proyecto IberoBio, que contó con un presupuesto de 2 millones de euros, ha estado liderado por el Clúster Tecnolóxico Empresarial das Ciencias da Vida (BIOGA), y formado por las siguientes organizaciones de Galicia: Consorcio de la Zona Franca de Vigo (CZFV); Universidad de Santiago de Compostela (USC); UNINOVA; y el IGAPE. De Extremadura es FUNDECYT-PCTEX, Fundación del sector público autonómico; de Castilla y León el Ayuntamiento de Salamanca; de Andalucía el Consorcio de la Zona Franca de Cádiz (CZFC); y de Portugal la Universidade do Minho (UMINHO); la Associaçiao portuguesa de empresas de Bioindustria; el Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología (INL): Colab4Food – Laboratorio Colaborativo para la innovación de la industria agroalimentaria; y GreenCoLab: «Laboratorio Colaborativo» de la Fundación Portuguesa de Ciencia y Tecnología.

