La CIG continuó hoy con las movilizaciones para reclamar la readmisión de una trabajadora de Abanca que ejercía también como delegada de la central sindical en el comité de empresa de la provincia de Pontevedra. En esta ocasión desarrolló una concentración delante de la sucursal de la entidad en Salvaterra do Miño para denunciar el despido “injusto e injustificado” mediante un procedimiento “propio de los tiempos de la Inquisición”.
Desde la sección sindical de la CIG en Abanca sostienen que la rescisión de contrato fue decidida de antemano por la dirección, “en un procedimiento propio de los tiempos de la Inquisición en el que la compañera no pudo conocer ni los hechos concretos que se le imputaron, colocándola en una clara situación de indefensión”.
La entidad inició de este modo “una clara represión sindical” contra una representante sindical que participó y animó al cuadro de personal a secundar la huelga y las movilizaciones convocadas por la CIG. No hay que olvidar tampoco que la central presentó hasta cuatro conflictos colectivos este mismo año contra la empresa. “Los tribunales fallaron a nuestro favor cuando denunciamos una cláusula abusiva en los contratos de trabajo de cambio de horario, al igual que cuando denunciamos que Abanca incumplía el preaviso de cinco días previsto en la legislación para modificar horarios semanales”.
Además, la CIG denunció que el personal necesitaba la autorización de la empresa para registrar las horas reales que hacía, “pero en este caso no hubo sentencia porque el banco modificó el sistema para evitar una nueva derrota”. Y presentó una demanda de tutela de la libertad sindical en la Audiencia Nacional, en la que estaban implicadas las mismas personas del banco que instruyeron el expediente “a medida” que pretende justificar ahora el despido de la empleada.
Por eso consideran que esta acción sindical en defensa de los derechos del personal está detrás de una decisión “represiva” con la que pretenden “amedrentarnos”. Pero quieren dejar muy claro que “no lo van a conseguir”, al tiempo que adelantan que seguirán defendiendo a la afectada en las calles y en el proceso legal, “en la seguridad de su completa inocencia de los hechos que se le imputan”.

