El Bloque Nacionalista Galego (BNG) exige suspender la tala de 13 árboles de gran porte en el monte de O Castro anunciada este pasado martes por el Gobierno municipal de Vigo. El frente nacionalista alerta de que el informe elaborado para justificar la eliminación de estas especies “carece de rigor y de respeto ambiental” y considera que responde “más a criterios estéticos que de seguridad”.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió que esta tala no se trata de una “cuestión menor”, ya que sería irreversible para árboles que llevan décadas protegiendo el paisaje, estabilizando pendientes, ofreciendo sombra, cobijando biodiversidad y oxigenando el centro de la ciudad. “El Monte de O Castro no es solo un parque, es un símbolo de nuestra ciudad, un espacio vivo, un patrimonio natural y emocional que forma parte de nuestra identidad colectiva”, valoró.
Igrexas denunció que el informe en el que se ampara el Gobierno de Abel Caballero es “abiertamente insuficiente, deficiente e incompatible con las buenas prácticas profesionales”. Advirtió a ese respecto de que “no hay pruebas ni una sola evidencia clara de que estos árboles supongan un peligro real para las personas”. El documento, criticó, no emplea ninguna metodología técnica de evaluación de riesgo, de análisis instrumentales ni una diagnosis individualizada de cada especie.
“Hecho a medida para el alcalde leñador”
Para el portavoz nacionalista decir de forma genérica que “hay árboles secas o en regresión” sin explicar lo que les pasa, describir síntomas, medir y aportar datos concretos “no es justificar nada”. Por este motivo, consideró que el informe fue realizado “a medida para justificar que el alcalde leñador, Abel Caballero, siga utilizando la motosierra contra los árboles de la ciudad”.
Desde el BNG lamentaron que el estudio del Concello tampoco contemple ninguna alternativa a la tala de los árboles cuando, las recomendaciones técnicas y la propia normativa ambiental, fijan la tala como la última medida. Igrexas señaló algunas opciones que no se valoraron en el informe, como las podas de reducción, tratamientos de saneamiento, mejoras en el drenaje, establización de taludes o la aplicación de otras técnicas de bioingeniería.
Criterios estéticos y no de seguridad
El documento justificativo del Concello utiliza criterios como las “vistas paisajísticas” y “ornamentalidad” para recomendar la eliminación de estas especies. Una decisión que, a juicio del frente nacionalista, parece “responder más a una decisión estética que de seguridad”, como alega el informe. “No podemos permitir que se gestione la arboleda como un problema de decoración de interiores, tratando los árboles como muebles”, afeó.
En ese sentido, Igrexas alertó de que la retirada simultánea de 13 ejemplares de gran porte en una ladera puede generar además un problema que no existe, provocando una mayor erosión e inestabilidad del suelo, al contrario de lo que defiende el informe municipal. “En pendientes graníticas como O Castro la arborización es un factor estabilizador, no un riesgo”, afirmó, citando criterios profesionales que recomiendan la sustitución gradual.
Sobre la plantación de 25 nuevos árboles de diferentes especies, anunciada por el Gobierno local, cuestionó que vaya a suponer una reposición funcional ya que en el estudio no se indica el calibre, no se garantiza la equivalencia ecológica ni se analizan elementos como la afectación al microclima, estabilidad del suelo o la biodiversidad actual.
“En el BNG defendemos una gestión profesional, respetuosa y responsable de nuestro patrimonio natural”, subrayó el portavoz nacionalista, quien viene de registrar un escrito de solicitud urgente exigiendo al alcalde la suspensión inmediata de las talas y la elaboración de un nuevo informe técnico “riguroso e independiente”.
“El Monte de O Castro es de todas y todos. Y aunque los árboles no tienen voz, nosotros sí. Vigo merece un gobierno que deje de maltratar nuestro medio natural con un permanente arboricidio, en la certeza de que el futuro de nuestra ciudad solo puede ser verde”, remachó.

