Tomiño exige a la Xunta un transporte público eficaz adaptado a las necesidades de los vecinos

Los vecinos de Tomiño y de toda la comarca del Baixo Miño sufren desde hace años las consecuencias de un servicio de transporte público insuficiente, con autobuses saturados, recorridos excesivos y horarios incumplidos que dificultan la vida diaria y limitan el acceso a la educación, al empleo y a la sanidad. Para abordar esta situación y a petición del propio Concello, la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, mantuvo una reunión con la directora xeral de Mobilidade de la Xunta, Judit Fontenla, en la que se abordaron propuestas y soluciones para mejorar el servicio tras la reciente rescisión del contrato con Lugove y en la que la regidora volvió a exigir un transporte público eficaz adaptado a las necesidades de los vecinos.

“Los horarios incumplidos, la saturación de los autobuses y los recorridos excesivos no pueden ser norma en Tomiño. Es fundamental que cada persona pueda desplazarse con autonomía, sin depender del vehículo privado y sin que se vea limitada en su acceso a la educación, al empleo o a la sanidad”, destacó la alcaldesa.

El diseño de la actual ruta no tuvo en cuenta las particularidades reales de la comarca, ya que ignora la conexión con el área sanitaria y los hospitales de referencia, el Álvaro Cunqueiro y el Meixoeiro, y no garantiza la conectividad, rapidez y funcionalidad que debe ofrecer un transporte público de calidad. Además, tampoco se tuvo en cuenta la comunicación con el Campus Universitario de Vigo, un centro universitario de referencia para muchas chicas y chicos de toda la comarca del Baixo Miño que carece de buenas conexiones y tiene pocas frecuencias y autobuses saturados.

La regidora insiste en que “hay que corregir y mejorar el servicio. En la comarca tenemos una comunicación muy precaria. Ahora las frecuencias son muy reducidas y, en ocasiones, el autobús va completo y la gente queda fuera. Esto afecta especialmente a la juventud universitaria y alumnado de ciclos en Vigo, que a veces no puede volver a su residencia porque los autobuses van llenos”, añadió.

Ante esta problemática, las alcaldesas y alcaldes de Tui, Tomiño, O Rosal y A Guarda, pertenecientes a la Mancomunidad Intermunicipal del Baixo Miño, mantuvieron un encuentro para abordar este tema que tanta preocupación y malestar genera entre los vecinos de toda la comarca. Las y los regidores reclaman a la Xunta que la nueva licitación del servicio de transporte público en la comarca se diseñe teniendo en cuenta las demandas presentadas por los municipios. En este camino, en los próximos días los cuatro ayuntamientos recogerán y pondrán en común propuestas de mejora para presentar de forma conjunta ante la Xunta y continuar así reforzando la colaboración entre administraciones en beneficios de los vecinos y vecinas. “Un transporte público de calidad es un derecho básico que debe estar a la altura de las necesidades de Tomiño y del Baixo Miño”, recalcó Sandra González.