“Seguimos en la lucha por nosotras y por Teresa siempre”

Bienquerida compañera Teresa:

Pasaron ya dos meses y poco desde el fatídico 29 de julio que a todas nos heló la sangre y nos hizo tenerte en el pensamiento ya que nos identificamos plenamente contigo, dos meses y poco de aquella mañana en la que el marido de tu usuaria del que tanto te habías quejado y que tanto te amargó, humilló y faltó el respeto decidió finalizar de manera cruel y desalmada con tu vida por el simple hecho de no ceder a las pretensiones que en más de una ocasión supuestamente te manifestara y que supuestamente ya manifestara también en otras ocasiones a otras compañeras.

Ese malnacido se encuentra entre rejas apartado en un módulo psiquiátrico esperando ser juzgado, protegido de posibles agresiones, y tú mi pobre te encuentras descansando en una fría tumba en el cementerio de tu bienquerida Sanguiñeda.

No tenía el gusto de conocerte personalmente, pero todo lo sucedido me hace identificarme contigo a mí y a muchas compañeras que después de lo que lamentablemente te sucedió nos hizo sentir también una mezcla de rabia, impotencia y dolor por tu cruel asesinato.

Para una gran mayoría de nosotras, Auxiliares del SAF, tu triste e injusto final significó el punto y final a la tolerancia hacia situaciones similares que alguna de nosotras vivió en algún momento de nuestra trayectoria como Auxiliares a Domicilio, sentías angustia y ansiedad como manifestaste en varias ocasiones a tu gente próxima y también de manera oficial a empresa, sindicato y Concello, y como siempre recibiste la callada por respuesta, uno aguanta unos días como tu profesionalidad te exige hasta que podamos cubrirte porque eres esencial, hasta que eso provocó que te arrebataran la vida.

Sabemos y entendemos cómo te sentías porque la mayoría de nosotras sufrimos algún tipo de acoso, humillación e incluso agresión o tentativa de la misma quedando todo en silencio y recibiendo la misma respuesta de quien indirectamente nos lleva a situaciones anímicas al límite, nos explota laboralmente o como en tu caso te llevó a perder la vida sin que esto les suponga ningún tipo de perjuicio ni los sancione ni les cause ningún tipo de remordimiento, porque aunque para las Auxiliares en nuestro trabajo prima la Humanidad y Atención a los usuarios para esas empresas que nos contratan únicamente somos números e ingresos económicos el fin de mes con la complicidad de las administraciones que así se lo permiten y les otorgan los pertinentes permisos y licitaciones para hacerlo.

Nos hablan de denunciar, de hacer público cualquier tipo de abuso que lógicamente todas estamos de acuerdo debe ser el primer paso pero que fácil es hacerlo desde un despacho o un atril y sin estar expuesto a sanciones o menosprecios y castigos como puede ser rebajar horas, chantajes o abusos laborales que supongan golpear el punto débil del que estas compañías buitres se aprovechan, la pérdida parcial o total de nuestros míseros salarios e incluso amenazando con despidos.

Todas las Auxiliares del SAF Teresa te tenemos en la mente a la hora de reclamar justicia y de negarnos a seguir sometidas, algunos Concellos como tu bienquerido Mos ya están tomando medidas poco a poco en la creación de Protocolos para protegernos y que dejemos de sufrir abusos de cualquier tipo en los domicilios e incluso comenzando a sancionar a servicios que incumplan estos deberes.

Lamentablemente el Concello por el que tú realizabas tu labor, el Concello de O Porriño, no tomó ese ejemplo, sólo se acordó de ti en el día de tu cruel muerte para tener minutos de silencio con rédito político con miembros incluso de la Xunta y también para sesiones con la prensa de autobombo y vacías de contenido, no se convocó a los representantes de la ciudadanía para aportar claridad a lo que te sucedió y darles armas para exigir que se te haga justicia también en lo administrativo y no sólo en lo judicial porque tu asesino físico está en la cadena pero quien con su negligencia en lo administrativo y en lo laboral se lo pusieron en bandeja siguen libres y sin ningún tipo de castigo ni sanción como tu memoria, familia y compañeras merecen para poder tener la sensación de que se hizo justicia y que tu duro final fue castigado.

El alcalde del Concello que representabas con tu buena labor en los domicilios no tuvo la decencia de dar explicaciones de ningún tipo en un pleno que convocó en octubre como ordinario no incluyendo ni en el orden del día y en el que viendo y siendo conocedor que se iba a tratar lo que te hicieron y la situación por la cual se llegó a ese nefasto final que te arrancó de este mundo decidió dejar el Pleno e irse a una fiesta de inauguración menospreciándote a ti, tu memoria y tus compañeras que como guerreras estuvieron allí poniéndote voz, reclamando respeto para ti y también para todas ellas como trabajadoras pero que como siempre las intentaron callar y restar importancia con mentiras y excusas absurdas.

Por ti Teresa, dijeron verdades, sacaron su voz y clamaron justicia sin dejarse intimidar y obligando al gobierno a apoyar una moción conjunta para aclarar responsabilidades y elaborar medidas de seguridad para tus compañeras del SAF de O Porriño que tanto luchan por tu memoria y que tan presente te tienen.

Tu partida forzosa querida Teresa nunca fue en vano y para nosotras tus compañeras del SAF supuso el punto de partida para exigir nuestra dignidad laboral, para guardar el miedo junto con nuestros problemas personales en la mochila antes de entrar en los domicilios a realizar nuestra labor, mejorar la vida de los usuarios y ayudarles a sonreír, no vamos a tolerar que ninguna más permanezca indefensa ante ningún tipo de abuso y vamos a exigir de manera conjunta que los organismos pertinentes cumplan sus obligaciones con nosotras y nuestra seguridad y dignidad laboral en todos los campos de la misma.

Desde aquí pedir a las autoridades de O Porriño que asuman los errores que tuvieron lugar para que no se repitan y a la Xunta y demás ayuntamientos que de una vez dejen el palabrerío y brindis al sol y se pongan en serio a la labor de replantear, mejorar y garantizar condiciones laborales de todo tipo y de seguridad para que lo sucedido a Teresa no le suceda a ninguna más porque sería el mejor homenaje que seguro que ella quisiera recibir.

Compañeras del SAF a no permitir ningún abuso más ni por parte de las empresas, ni instituciones ni usuarios, hagámoslo por nosotras y también por Teresa que lamentablemente ya no puede hacerlo.

Seguimos en la lucha por nosotras y por Teresa siempre.

Patricia Pampillón Vila, Auxiliar del SAF