El Bloque Nacionalista Galego (BNG) viene de registrar este viernes un recurso de reposición contra el proyecto de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en Vigo. El frente nacionalista pide dejar sin efecto el acuerdo de la Junta de Gobierno Local, del pasado 5 de septiembre, en el que se aprobó un modelo que califica de “injusto, restrictivo y socialmente regresivo” que va restricciones a la circulación por tipo de vehículo y multas.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, valoró que el modelo del Gobierno de Abel Caballero va en la dirección contraria de los objetivos que persiguen las ZBE y no va a permitir reducir los elevados índices de contaminación atmosférica y acústica en la ciudad, que cuenta con el mayor nivel de motorización de todo el Estado. “Afrontar esta realidad es un deber legal, pero también una oportunidad para transformar Vigo en una ciudad más habitable, saludable y sostenible”, defendió.
Igrexas subrayó que el modelo elegido no responde ni a las necesidades reales de la ciudad ni a las recomendaciones que marcan tanto la legislación vigente como las buenas prácticas a nivel gallego, estatal y europeo. Además, afeó que se aprobara “sin participación real” de los vecinos, incumpliendo tanto la normativa municipal como las directrices elaboradas por la FEMP y el Ministerio de Transición Ecológica, que subrayan la importancia de la transparencia, del diálogo social y de la adopción de medidas integrales.
Perímetros y multas
El proyecto de ZBE del Gobierno municipal prevé delimitar cuatro perímetros en Vigo -Centro, Bouzas, Calvario y Plaza de Portugal-, en los que se impondrán controles automatizados de acceso y sanciones de hasta 200 euros, tal como fija la Ley estatal de Tráfico que considera infracción grave el incumplimiento de las restricciones de acceso.
“Caballero va a convertir la ZBE en una máquina de multas que discrimina claramente en función de la renta”, cuestionó el portavoz nacionalista, advirtiendo que solo quien pueda permitirse comprar un coche eléctrico o híbrido enchufable tendrá libertad de circulación, mientras que la mayoría de los vecinos verán restringida su movilidad.
Alternativa integral del BNG
El BNG defiende una alternativa integral, en la línea de las recomendaciones de los principales organismos, para convertir todo Vigo en una Zona de Bajas Emisiones, pero sin restricciones por tipología de vehículo. “De lo que se trata es de reducir el uso del coche y no la sustitución de vehículos de combustión por eléctricos”, afirmó Igrexas.
En ese camino, el frente nacionalista ve fundamental brindar alternativas al uso del vehículo privado con un conjunto de medidas estructurales que reduzcan el tráfico innecesario: potenciar el transporte público, mejorar la movilidad peatonal y ciclista, y recuperar espacio público para las personas. Un modelo que, destacó el portavoz del Bloque, está probado con éxito en ciudades como Pontevedra “sin discriminar y multar a los vecinos” y consiguiendo mejorar la calidad de vida.
“Con este recurso damos voz a la mayoría social que quiere otro modelo de ciudad: un Vigo más habitable, más seguro y mucho más verde”, explicó. Por estos motivos, el BNG pide dar marcha atrás al procedimiento para abrir un “proceso real” de información y participación pública. En ese sentido, llama a convocar a los Consejos Sectoriales de Transporte, Accesibilidad, Medio Ambiente y el Consejo Social de la Ciudad.

