Cinco claves para una vuelta al cole saludable para los pies de los más pequeños

La llegada de septiembre marca la vuelta al cole, y con ello los preparativos para un nuevo curso escolar, con la mochila, el material escolar o el uniforme, pero el Colexio Oficial de Podólogos de Galicia (COPOGA) recuerda que es indispensable no olvidarse de algo fundamental, los pies.

Según el COPOGA, las cinco claves podológicas para la vuelta al cole son:

  1. Calzado de la talla correcta y con puntera espaciosa. El Colexio explica que el calzado infantil debe tener puntera ancha para asegurar la libertad de los dedos, evitando deformidades como los dedos en garra o uñas encarnadas; además de espacio suficiente con un centímetro de margen entre el dedo más largo y la punta del zapato para que no se comprima y plantilla extraíble para medir con precisión el tamaño del pie y comprobar que la talla es la adecuada.
  2. Suela fina y flexible que permita el movimiento natural del pie. La entidad señala que debe permitir que el pie se doble en todas direcciones, con un grosor de unos 2-3 mm. y sin diferencia entre el talón y la punta, así como sin contrafuerte para evitar la rigidez en el talón, permitiendo que los músculos del pie trabajen correctamente.
  3. Sistema de cierre adaptado, como el velcro, y materiales naturales. El Colexio destaca que el sistema de cierre debe adaptarse a las capacidades del niño, como el velcro para los más pequeños, para que puedan calzarse solos. También debe ser de materiales transpirables, como el cuero el ante, materiales naturales que permiten que el pie respire, evitando la humedad y las infecciones por hongos.
  4. Higiene e hidratación. El COPOGA recuerda que deben lavarse los pies a diario, con agua y jabón neutro, prestando especial atención a secar bien entre los dedos para eliminar la humedad. En cuanto a la hidratación, recuerda que debe aplicarse una crema hidratante después del lavado para mantener la piel elástica.
  5. Revisión podológica para detectar problemas a tiempo. La entidad asegura que es necesario realizar una visita a una clínica podológica antes de la vuelta al cole para detectar y prevenir problemas en el desarrollo de los pies de los niños y niñas. Así, se puede observar el desgaste anormal en el calzado, ya que esto puede indicar un problema en el apoyo o la marcha del niño.

Según explica el Colexio, en el caso de los niños lo más importante es la prevención, porque “si haces un buen diagnóstico a tiempo durante el desarrollo, puedes evitarles muchísimos problemas, no solamente de pie, sino de tobillo, de rodilla, de espalda y de cadera”, explica la presidenta Ana Requeijo. Así, el Colexio recomienda en la vuelta al cole que los padres y madres lleven a sus hijos a la consulta de un profesional de la podología para comprobar el estado de salud de los pies tras las vacaciones y asegurarse que no han estado expuestos a virus como verrugas plantares o hongos tan comunes en verano, así como cualquier otra anomalía podológica.

Desde la entidad, recuerdan que, en una clínica de podología, el podólogo o la podóloga podrán hacer una valoración de la salud de los pies de los más pequeños, con recomendaciones posturales, ejercicios, consejo sobre la compra de calzado, todo ello para garantizar un crecimiento y desarrollo correctos.

El Colexio asegura que lo más recomendable sería hacer la consulta para un estudio biomecánico de la pisada antes de la vuelta al cole y siempre previa a la compra del calzado escolar. Se trata de hacer un estudio de la morfología del pie y del aparato locomotor completo. “Si se realiza de forma precoz el diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayor parte de problemas en los pies y la marcha pueden solucionarse mediante ejercicios adaptados o plantillas personalizadas”, apunta la presidenta.

Otras recomendaciones del COPOGA son el uso de calcetines de algodón u otras fibras técnicas que permitan una buena transpiración; no acudir al colegio con el calzado de las actividades extraescolares, como las botas de fútbol sala o baloncesto, entre otros calzados específicos para deportes, ya que suelen tener una horma estrecha y material artificial que puede afectar al pie con un uso continuado; no es aconsejable utilizar calzado heredado. “Heredar zapatos, pasando de unos a otros, entre hermanos, familiares o amigos no es lo más aconsejable. La pisada de cada persona es diferente y compartir calzado con cierto desgaste puede distorsionar la misma”, destaca Requeijo.

Otros errores frecuentes según el Colexio es comprar un calzado más grande de lo necesario para que le dure todo el año, por lo que el niño andará incómodo, lo que puede generar rozaduras y una marcha inestable por más que el zapato se apriete en el empeine. Otra mala práctica es comprar el calzado solo atendiendo a su precio, “porque les va a durar poco”. El Colexio explica que al comprar un buen calzado se está haciendo una inversión en el desarrollo correcto del pie del niño. Otro aspecto que indica el Colexio es sobre el uso del calzado con ruedines, que siempre debe considerarse como un juguete y no como un calzado con el que acudir al colegio.