El BNG pide abrir a la participación vecinal el diseño de una gestión sostenible del ciclo integral del agua en Gondomar

Ante la anulación de los pliegos de contratación de la concesión del servicio público de abastecimiento de agua potable y saneamiento para el Concello de Gondomar y paralizado el proceso de licitación, el BNG invita al alcalde “a convertir su incompetencia en una nueva oportunidad para el ayuntamiento”.

Desde el BNG lamentan “el tiempo perdido por un alcalde que de manera sistemática se niega a escuchar las advertencias y las propuestas de la oposición y de los colectivos vecinales, y que descarta radicalmente la posibilidad de la gestión pública de los servicios”. Es por eso que instan a Ferreira a aprovechar la paralización del concurso para un doble objetivo: apostar por la municipalización de los servicios y comenzar a planificar adecuadamente la gestión del ciclo integral del agua.

En esa línea, la organización nacionalista viene de solicitar la convocatoria urgente de una reunión municipal, abierta a la participación vecinal, para “comenzar a diseñar, en serio, una gestión sostenible del ciclo integral del agua en Gondomar”, traslada la portavoz municipal del BNG Manuela Rodríguez.

Una reunión que debería ser el germen de un cada vez más necesario Consejo Municipal del Agua, como foro de puesta en común con los grupos municipales, representantes vecinales y de los colectivos afectados y con las comunidades de aguas. Un espacio donde poder analizar todos los aspectos que tienen que ver con el abastecimiento (municipal y comunitario), con el saneamiento (evacuación, tratamiento y reutilización de aguas residuales, gestión de la estación depuradora), o los planes de la sequía y de ahorro y reducción del consumo.

Un contrato con un incremento irrelevante en el saneamiento y sin el servicio de vaciamiento

A pesar del humo que vendió Paco Ferreira, a falta de unos datos oficiales que el gobierno municipal nunca ofrece y según los cálculos realizados por el BNG, los proyectos incluidos en el contrato paralizado supondrían menos de 150 nuevas conexiones al saneamiento, un incremento irrelevante toda vez que en el ayuntamiento hay alrededor de 3.000 viviendas sin ese servicio esencial.

Con esa situación y a pesar de las promesas realizadas y de los acuerdos aprobados en el pleno, el gobierno tampoco incluyó en el contrato de la concesión el servicio de vaciamiento de pozos negros y fosas sépticas para aquellas viviendas que no están cubiertas por el alcantarillado.

Una medida paliativa que el BNG considera urgente para atender las necesidades de los vecinos y de los centros sociales y pequeños negocios afectados por la limitación de una red de saneamiento que no atiende a todo el ayuntamiento y que prácticamente no creció en los diez años de gobierno del PSOE de Paco Ferreira.

“Un servicio que además de facilitar, agilizar y reducir el coste del vaciado para los vecinos y vecinas, garantizaría el correcto traslado y gestión de los residuos y un mayor respeto al medio ambiente y a la salud pública”, explica la concejala.

Rodríguez insiste en que el Concello “tiene recursos de sobra para prestar este servicio por sus propios medios, al igual que ocurre en otros ayuntamientos similares al nuestro, como Tomiño por ejemplo”. Pero añade que, si el gobierno local va a seguir adelante con el proceso privatizador, desde el BNG invitan al alcalde a “aprovechar la oportunidad que le da su propia incompetencia para incluir el vaciamiento en la modificación del contrato ahora paralizado”.