La defensa del rural y de sus vecinos y vecinas marcó el último pleno del Concello de Tomiño, que aprobó por unanimidad apoyar a las personas que se vieron gravemente afectadas por la repentina suspensión de carnés de productos fitosanitarios. Esta decisión de la Xunta dejó a muchas pequeñas y pequeños productores en Galicia, más de un centenar en el Baixo Miño, sin poder adquirir tratamientos esenciales para sus cogidas en plena campaña de aplicación de fitosanitarios, generando incertidumbre y riesgo para la sostenibilidad de agricultoras y agricultores que cultivan para autoconsumo o que mantienen pequeñas explotaciones con vocación de comercio local.
Desde el Concello se reclama a la Xunta soluciones urgentes, gratuitas y sin más cargas burocráticas para garantizar que esas pequeñas y pequeños productores puedan continuar con su trabajo con seguridad jurídica y sanitaria.

