El Concello de Nigrán viene de renovar 22,5 metros de tubería en la calle Tomás Mirambell que zanjan definitivamente el problema de contaminación fecal en uno de los colectores de pluviales que desembocan en la Playa de A Madorra. Hasta ese instante, aunque las analíticas del agua de baño de A Madorra fueron siempre buenas (no se registró ninguna notificación de la Consellería de Sanidade indicando el cierre), el Concello, por precaución ante la constancia de que, efectivamente, en esa salida de pluviales había presencia intermitente de fecales, desaconsejaba el baño.
“Pedimos disculpas a los usuarios de la playa por los inconvenientes; nos gustaría haberlo resuelto antes pero fue muy difícil localizar la fuga porque estaba a más de 100 metros de la playa; para resolverlo se precisaron sellar dos pozos de registro y emprender estas obras de ‘encamisado’ del colector”, explica el alcalde, Juan González. Así, la filtración entre ambas tuberías (pluviales y fecales) se encontró en el cruce de Patos a Monteferro tras introducir la empresa concesionaria Aqualia una cámara, constatando el mal estado de conservación. Con estas pruebas, el lunes se sellaron los dos pozos de registro y ayer se encamisaron los 22,5 metros de tubería de fecales que hay entre ambos. La técnica evita abrir zanjas, consistiendo en instalar manguitos de fibra de vidrio llamados packers que mediante la inyección de aire a alta presión se inflan y comprimen contra las paredes del colector; una vez seco se desinflan y extrae, quedando ya sellado.

