El BNG de Gondomar reitera su demanda de una ordenanza de control de la contaminación acústica

El Bloque Nacionalista Galego de Gondomar reitera al gobierno municipal la demanda de la aprobación de una ordenanza para el control de la contaminación acústica. La organización nacionalista ya realizó esta propuesta el verano pasado tras las protestas de los vecinos por el excesivo ruido de algunas fiestas y conciertos.

“Las fiestas, las actividades de ocio, y la calidad acústica pueden y deben ser compatibles. Conseguir esa convivencia es tarea de todas y no solo favorecerá a las personas -y animales- con mayor sensibilidad al exceso de ruido, sino que reportará un beneficio colectivo”, traslada la portavoz municipal del BNG, Manuela Rodríguez.

Desde el BNG reclaman que la administración local debe retomar la “sensibilidad clara” hacia los colectivos de personas con hipersensibilidad acústica y auditiva de la que el alcalde hizo alarde en años pasados. “De nada sirve promover este tipo de comportamientos respetuosos solo de manera puntual o hacer señas parciales”, traslada Rodríguez. “Esa iniciativa debería mantenerse en el tiempo, año tras año, y hacerla extensiva a todas las fiestas y eventos que se celebran en el conjunto del ayuntamiento, sean o no promovidos por el Concello”.

“Debemos cuidar siempre de la salud auditiva y emocional de los vecinos en general y de los colectivos más sensibles a los ruidos, en particular; también de su descanso”, indica la nacionalista. Por esa razón, el BNG anuncia que promoverá nuevamente la aprobación de una ordenanza municipal que vele por esa calidad acústica todo el año, en todo el ayuntamiento y en todos los eventos. Una normativa que incluya medidas como la eliminación de las bombas de palenque, la reducción del volumen en verbenas y conciertos, o el apagado de luces y música de las atracciones de las fiestas en determinadas franjas horarias.

Mientras no se pueda poner en práctica esa ordenanza, el BNG solicitará del gobierno local que, además de asegurar el cumplimiento de la legislación vigente en materia de ruidos, actúe con “respeto acústico” y que traslade las recomendaciones pertinentes a las entidades promotoras de eventos en el conjunto del ayuntamiento.