El PP de Tui acusa al alcalde de emplear un discurso victimista para esconder su incapacidad de gobernar en minoría

El portavoz popular, Nico Montes, subraya que el alcalde “quedó solo por mérito propio” y que los presupuestos, que quedarán aprobados automáticamente en un mes, no le servirán para desbloquear el Concello si no cambia su actitud.

El Grupo Municipal del PP de Tui lamenta que el alcalde, Enrique Cabaleiro, recurra a la escenificación del martirio político para tratar de desviar la atención del verdadero problema: su absoluta incapacidad para dialogar y llegar a acuerdos. La pérdida de la confianza del pleno no es una conspiración, sino el resultado directo de un estilo de gobierno basado en la imposición y en el aislamiento.

“El alcalde no perdió la confianza porque la oposición le tenga manía. La perdió porque lleva dos años gobernando como quien intenta tocar un piano con el puño cerrado: sin finura, sin armonía y sin capacidad para hacer sonar acuerdos,” manifestó el portavoz del PP, Nico Montes.

Desde el PP dejan claro que no van a presentar ninguna moción de censura, pero que la aprobación automática de los presupuestos en un mes no significará estabilidad. “El alcalde podrá sacar adelante este documento, pero si no cambia de actitud y no comienza a dialogar, seguirá atascado, sin capacidad para aprobar inversiones u otros temas municipales”, advirtió Montes.

El grupo popular critica también la actitud del alcalde tras perder la cuestión de confianza, acusando falsamente a la oposición de formar una pinza PP-BNG. “Es una justificación absurda y sin credibilidad. Somos partidos ideológicamente contrarios. Lo que hay es un rechazo unánime a su forma de gobernar, y eso es lo que le molesta”.

Montes añadió que “si todos los grupos lo dejan solo, el problema no está en los demás, está en quien no quiere hablar con nadie. El alcalde dice una cosa y hace otra. Cambia el discurso según le conviene, como un funambulista que intenta mantenerse en pie a base de giros. Pero los hechos no encajan con sus palabras, y la ciudadanía ya lo percibe”.

Sobre el malestar del regidor con el plazo de un mes para la aprobación de los presupuestos, el PP ironiza: “Ahora le preocupa el tiempo, cuando perdió dos años enteros sin gobernar. Si estuviera tan preocupado por la gestión como lo está ahora por su imagen, otra sería la situación del Concello”.

El portavoz popular concluyó con un mensaje claro: “La confianza no se impone, se gana. Y el alcalde no la tiene. Ni de la mayoría de la corporación, ni de la mayoría de los vecinos. Si no está dispuesto a cambiar de actitud, deberá asumir que su ciclo político está llegando a su fin”.