El Partido Popular vetó con sus votos en el Parlamento gallego la Proposición No de Ley del Bloque Nacionalista Galego que reclamaba soluciones urgentes para el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) del Val Miñor, a pesar de las múltiples denuncias sobre la situación crítica del servicio.
La diputada nacionalista Carmela González defendió la iniciativa, señalando el estado “absolutamente indecente” de las instalaciones del GES: “literalmente, llueve en las instalaciones del Val Miñor”. Además de problemas estructurales graves, alertó de la falta de espacios dignos, mobiliario deteriorado y vehículos a la intemperie. La escasez de personal también es alarmante: “Los turnos llegan a ser de una sola persona o, en el peor de los casos, el servicio cierra por falta de personal, como ya ha pasado muchas veces”.
“La dejadez institucional es temerario. Hablamos de un servicio que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, y que lleva años siendo ignorado por Xunta, Diputación y Mancomunidad”, advirtió González.
La propuesta del BNG incluía la construcción de una nueva sede funcional y segura, la reparación inmediata de la actual y la resolución del proceso de estabilización del cuadro de personal. “La situación no solo pone en peligro la seguridad de las personas trabajadoras, sino también de los 45.000 habitantes del Val Miñor, una cifra que se triplica en verano”, advirtió la diputada.
“Quiero recordarle a todos los vecinos que están en verdadero peligro. No es ser catastrofista: es un hecho más que comprobado”, afirmó González, citando la carta de un trabajador del servicio.
Para el BNG, la negativa del PP a apoyar esta iniciativa revela una preocupante falta de compromiso con la seguridad de la ciudadanía. “Esperamos que esta situación no tenga que confirmarse con una desgracia para que se actúe”, concluyó la diputada.

