La centenaria tradición del Lanço da Cruz, celebrada entre Cristelo Covo (Valença) y Sobrada (Tomiño, Galicia), ha sido inscrita oficialmente en el Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial por la Direção-Geral do Património Cultural. La decisión se publicó este jueves, 6 de junio, en el Boletín Oficial de la Unión. Próximamente se celebrará un acto público para entregar la placa de reconocimiento a la Cámara Municipal de Valença.
El Lanço da Cruz es una manifestación única de la cultura pascual transfronteriza, que se celebra anualmente el lunes de Pascua, reuniendo a miles de participantes de ambas orillas del río Miño, en una romería que integra expresiones de la fe cristiana y antiguos rituales paganos vinculados al agua.
Este reconocimiento es también fruto de un esfuerzo conjunto por valorar y promover el patrimonio cultural valenciano. En poco más de un año, la ciudad de Valença ha visto dos expresiones de identidad registradas en el Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial: la Feira dos Santos de Cerdal y ahora el Lanço da Cruz, fruto de un trabajo constante de documentación, coordinación institucional y sensibilización con los organismos competentes.
Para el Presidente de la Cámara Municipal de Valença, José Manuel Carpinteira, “la clasificación de esta festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de Portugal es un motivo de inmenso orgullo para Valença y representa una mayor responsabilidad en la conservación y puesta en valor de este máximo símbolo de nuestra identidad fronteriza, compartida con Tomiño, con Miño y Galicia, con Portugal y España”.
El Santuario, el merendero de Senhora da Cabeça e do Cais de Sobrada y el propio río Miño constituyen los escenarios centrales de esta emblemática peregrinación galaico-miñota, que se vive con gran fervor y participación popular.
Con este reconocimiento, Valença cuenta ahora con dos bienes inscritos en el Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial: la tradicional Feira dos Santos de Cerdal y ahora Lanço da Cruz, reforzando su papel como territorio de referencia en la preservación de las tradiciones y la identidad cultural del Alto Miño.

