En la presentación hubo palabras de cariño en memoria de la lingüista Marta Souto
De la Punta do Areíño al Barrio das Flores, de la capilla de A Guía a la casa del Obispo, del Castañal a las Coutadas, del lavadero de Guixar a la Torre de Padín… El noveno volumen de la serie Toponimia do Val de Fragoso, colección editada entre la Universidad y el Concello, desgrana uno a uno, más de 150 topónimos de la parroquia de Teis. La obra se presentó este martes en la Alcaldía, en un acto encabezado por el alcalde, Abel Caballero, y la vicerrectora de Extensión Universitaria, Susana Reboreda, y al que también asistió el personal del Área de Normalización Lingüística de la UVigo y la concejala delegada de Normalización Lingüística, Educación, Recursos Humanos y Formación, Olga Alonso.
Intervino en primer lugar el alcalde, que se definió a sí mismo como un gran defensor de la toponimia, “una forma de vivir y de reencontrarnos con nuestra tradición y con nuestro pasado”, y en este sentido, reivindicó la necesidad de que Vigo recupere sus formas tradicionales. Recordó que la colección arrancó en el 2008, y que en ella tuvo un papel muy importante Marta Souto, quien fuera responsable del Servicio de Normalización Lingüística del Concello de Vigo, fallecida hace unos meses. “Todo el cariño para su memoria”, apuntó el alcalde, quien recordó que el primer número de la colección se dedicó a la parroquia de Coia y, a partir de entonces, irían saliendo Lavadores, Beade, Sárdoma-Freixeiro, Comesaña, Bembrive, Candeán, Valladares y ahora Teis.
“La toponimia es un aspecto importante de la historia del territorio, recogerla y plasmarla por escrito de una manera pormenorizada y científica es fundamental porque en muchos casos estos nombres sólo perviven en las mentes de las personas mayores, que tenían estos nombres como referencias de sus caminos y lugares”, destacó la vicerrectora, quien subrayó el hecho de que se trata “de una parte de nuestra historia oral y corremos el riesgo de que desaparezca si no la registramos”. En esta línea, agradeció a todas aquellas personas que participaron en la edición de este volumen -tuvo también en este instante especiales palabras para el papel jugado por Marta Souto- y ratificó el compromiso de continuar con esta iniciativa, una prueba más de la “fructífera colaboración” entre ambas instituciones.
La vinculación con el agua marca los topónimos de esta parroquia
En esta ocasión el trabajo corrió a cargo de Vera Álvarez Suárez, graduada en Ciencias del lenguaje y estudios literarios por la Universidad de Vigo, que fue la encargada de realizar toda la recogida toponímica, labor que llevó a cabo entre el 2020 y el 2021. Combinó para hacerlo las entrevistas a los nacidos en la parroquia con una edad más avanzada, “que son los que mayores conocimientos nos pueden dar de los nombres históricos”, con el trabajo de investigación en fuentes como el Catastro del Marqués de Ensenada en el Archivo Provincial de Pontevedra o en los libros parroquiales, protocolos notariales, ordenanzas, foros y rentas consultadas en el Archivo Municipal de Vigo, así como diferentes fuentes medievales accesibles en internet.
El libro incluye un primer apartado con la historia y orografía de la parroquia y, a partir de ahí, ya arranca la explicación de los topónimos, comenzando por el propio nombre de Teis, hidrónimo prerromano que tiene el origen en la raíz tiene- con el significado de “riachuelo, río o curso de agua”, y es precisamente esa vinculación con el agua la nota más identificativa de los topónimos de la parroquia costera de San Salvador de Teis. “Os Canos, Arnela, A Barxa, Ríos etc. La actual parroquia de Teis está situada sobre una gran cantidad de riachuelos subterráneos que bajan de las alas de A Madroa como, por ejemplo, O Pumariño”, se destaca en la obra.
Las playas, los montes, los ríos, las fuentes, lavaderos, cruceiros…
Una vez explicado el topónimo de Teis, la autora va desgranando, uno a uno, cada uno de los topónimos, incluyendo, en buena parte de los casos, fotografías realizadas por la propia autora. Se recogen los nombres de las playas (Areíño, A Punta, A Lagoa, O Mende, a Praíña do Faro, Suacasa…); los montes (A Madroa, el Monte da Guía o Monte da Aguia, Monte da Trapa, O Montiño…); los ríos (da Barxa, da Gadaña…); las fuentes (a das Mozas, de Arnela, de Fenosa, do Paraixal, do Piñón, do Porco, do Rei…); los lavaderos, los cruceiros, los caminos, las casas… y también lugares bautizados en recuerdo de alguien, desde A Quinta do Doutor Corbal, en recuerdo del Doctor Corbal, conocido como el médico de los pobres, hasta la avenida de Dona Fermina, una de las vecinas ilustres, quien donara la mayor parte de los terrenos que lindan con el monte de A Guía con la condición de que quedaran siempre como espacio de ocio para los vecinos.
Cada topónimo se explica en detalle. En el caso de A Riouxa, una de las zonas más emblemáticas de la parroquia, la autora destaca que esta denominación está relacionada con el latín “rivus”, “pues no debemos olvidar que por allí pasa subterráneamente el río Gadaña”.

