5.359 estudiantes estrenan la nueva PAU en los tres campus de la UVigo

5359 estudiantes arrancaron este martes en la UVigo los exámenes de la nueva Prueba de Acceso a la Universidad. A los tradicionales nervios por tenerse que enfrentar a uno de los momentos claves de su vida académica, este año se suman los derivados de la transformación de la selectividad hacia un modelo más competencial y más homogéneo en todas las comunidades autónomas.

De hecho, lo que en los últimos años se venía denominando ABAU arrancó de manera coordinada hoy en toda España, excepto en Cataluña y Canarias, con 12.946 alumnas y alumnos convocados en Galicia. De ellos, 1.247 se examinan hasta el jueves en el campus de Ourense, 1.286 en el de Pontevedra y 2.826 en el de Vigo, siendo este último el que acoge más estudiantes en toda la comunidad autónoma.

La jornada comenzó con el examen de Lengua Castellana, común para todas y todos, en el que el comentario de texto giró alrededor de un artículo de Rosa Montero sobre la tragedia migratoria de los cayucos publicado en El País. El resto de las preguntas, ya con varias opciones, comprendieron contenidos de gramática y de literatura, con ejercicios sobre fragmentos de obras de Gabriel García Márquez, Lorca, Valle-Inclán o Almudena Grandes. La jornada se completó, después de un descanso, con Historia de España o Historia de la Filosofía, según el caso.

Las novedades que trae a PAU

El nuevo PAU cuenta, según el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, “con una estructura, unas características básicas y unos criterios de corrección mínimos comunes para todo el territorio”. La principal novedad es que la prueba tiene, por lo menos, un 25% de preguntas de carácter competencial, es decir, similar al bachillerato cursado por el alumnado. Además, para cada ejercicio deben existir unos criterios objetivos de corrección y cualificación aprobados y publicados por las comisiones. Estos criterios cuentan con una base común ya que la coherencia, la cohesión, la corrección gramatical, léxica y ortográfica de los textos contarán como mínimo el 10% de la nota de cada ejercicio.

En esta primera jornada de las pruebas, el catedrático Iván Area, delegado de la UVigo en la CIUG, comparecía ante los medios de comunicación en Pontevedra y ponía de relieve este “carácter competencial” del nuevo modelo. Remarcaba también que se pasa de un modelo con dos opciones de examen en cada materia, o de las pruebas con “mucha optatividad” implantadas en 2020 a raíz de la pandemia, a un examen único, con una primera pregunta común y “otras en las que se mantiene cierta optatividad”.

La comparecencia de Area tuvo lugar en el Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Pontevedra, donde realizan los exámenes doce estudiantes con discapacidad o necesidades especiales. En total, recordó, son 36 las comisiones delegadas habilitadas en Galicia para el desarrollo de estos exámenes por parte de 13.000 alumnos y alumnas. De estos, apuntó, cerca de 1.000 realizan sólo la fase específica, ya que se trata de estudiantes procedentes de FP “o que quieren subir nota en alguna de las materias”, por lo que no deben enfrentarse también a la fase obligatoria que están realizando cerca de 12.000 matriculadas y matriculados.

2.826 estudiantes estrenaron la nueva PAU en Vigo

Repartidos en nueve escuelas y facultades, un total de 2.826 estudiantes de una veintena de Concellos comenzaron esta mañana los exámenes de la nueva selectividad en el campus de Vigo. En el pabellón de la Facultad de Filología y Traducción se examinaba, por ejemplo, el alumnado del CPR Plurilingüe Las Acacias, de Vigo. Antes de arrancar el primer examen y después de asistir a la charla de presentación, la mayoría mostraba más ganas de comenzar que nervios. No faltaba la inquietud por ser los primeros en enfrentarse a este nuevo modelo de selectividad, pero muchas y muchos de estos futuros universitarios reconocían confiar en su preparación y en sus conocimientos y decían estar tranquilos.

Entre las que reconocían estar un poco nerviosas unos minutos antes del primer examen estaban Alba Rodríguez y Ana Quinta. La primera se mostraba más confiada tras un curso “duro pero rápido” pero ambas se sentían preparadas y satisfechas por haber llegado hasta aquí para tratar de alcanzar su meta. En el caso de Alba, estudiar Psicología, y en el de Ana, alguna titulación de la rama biosanitaria.

De su mismo instituto son Mariana Serrano, Marta Braña, Soledad de Lara, Violeta Viso, Adriana Berrocal y Clara Ortiz, que a medida que se acercaba la hora, reconocían que les iban pudiendo los nervios. “El curso fue muy duro y esta va a ser una selectividad diferente, y eso implica un poco más de miedo y presión”, relataban, “vamos un poco a ciegas, pero lo cierto es que estamos todos igual”. Con todo, apelaban a la tranquilidad y se animaban unas a las otras, “tenemos que estar en paz y tratar de rascar puntos de donde sea” para luego poder “disfrutar del verano de nuestras vidas”. Después de ese descanso merecido, todas estas jóvenes tienen claro por dónde van a transitar sus caminos, y Medicina es el objetivo de tres de ellas, junto con Política, Filosofía, Economía, Derecho y ADE.

Mucho más tranquilo y confiado estaba Miguel Martínez, del CPR Plurilingüe Apóstol Santiago, de Vigo. “Estoy cero nervioso, me veo preparado, con calma y sin presión”, expresaba, tras un año, el de 2º de Bachillerato, que tampoco le resultó especialmente duro. El futuro también lo tiene claro, quiere estudiar ADE o el doble grado ADE-Derecho, y confía en alcanzar la nota que necesita. Ante el reto de tenerse que enfrentar a la nueva PAU reconoce que habría preferido examinarse con el antiguo modelo, pero “es lo que hay y tenemos que tirar para adelante”.

1.247 estudiantes en Ourense

En la provincia de Ourense, 1.247 chicas y chicos realizan desde este martes las pruebas de acceso a la universidad, cifra algo superior a la del pasado año, que ascendió a 1.225. De ellas y de ellos, 1.124 realizan los exámenes en el campus de Ourense (superando el dato de 1.098 estudiantes de 2024) y 123 en el IES Cosme López Rodríguez, de A Rúa (frente a los 127 del pasado curso).

En el Edificio de Ferro se examinaban Daniel Borrajo, Xiana Rodríguez y Xela Blanco, del IES Otero Pedrayo, y Carmen Docampo, del Colegio Maristas, ambos centros de la ciudad de Ourense. Al final del primer examen, Daniel Borrajo destacaba que “fue para mí bastante sencillo”, apuntando que le pareció más fácil que los modelos de la CIUG con los que había trabajado. “Estaba algo nerviosa pero después de este examen ya se me pasaron los nervios. Salí con buenas sensaciones, pero nunca se sabe. Y nada, a por el siguiente”, comentaba por su parte Carmen Docampo, interesada en hacer Publicidad y Relaciones Públicas. Esas mismas primeras buenas impresiones eran compartidas por Xiana Rodríguez y Xela Blanco, que destacaban por su parte lo “difícil” que fue todo el proceso de prepararse para la realización de estas pruebas, las muchas horas dedicadas y su deseo de que sean la puerta de entrada a lo que quieren estudiar, Ciencias Religiosas y Fisioterapia respectivamente.

Más de 1.200 estudiantes se citan con su futuro en Pontevedra

Procedentes de una treintena de centros de enseñanza de 14 municipios, 1.286 alumnos y alumnas se enfrentan al PAU en el campus de Pontevedra, donde estas pruebas se llevan a cabo en la Escuela de Ingeniería Forestal y en las facultades de Comunicación y Ciencias de la Educación y del Deporte. En este último centro realiza los exámenes Naiara Macías, del IES Vilalonga de Sanxenxo, quien reconocía que “los nervios se quitaron un poco” tras la primera prueba. Con el objetivo de alcanzar las cualificaciones necesarias para cursar Psicología el próximo curso, Macías comenta que afronta “tranquila y confiada” las restantes pruebas y señala que el trabajo hecho a lo largo del curso, “en el que estuvimos haciendo muchos modelos de examen”, les permitía llegar a esta cita “bastante preparados”.

Procedentes del IES El Carril, de Vilagarcía de Arousa, se examinan en la EE Forestal Alba Raposo, Lara Lage, Carla Vázquez y Adrián García, que reconocían al final de la mañana que las pruebas a las que tuvieron que enfrentarse eran “muy parecidas” a las de los modelos con los que habían trabajado. En algunos casos, añaden, los exámenes fueron “mejor de lo que esperábamos” y en otros la primera mañana de las PAU se cerraba “con las sensaciones esperadas”. En el caso de García y Vázquez, su objetivo es matricularse el próximo curso en los grados en Comunicación Audiovisual y Recursos Humanos y Relaciones Laborales, respectivamente, mientras que Lage y Raposo quieren formarse en Diseño de Interiores y Arte Dramático, por lo que realizan el PAU “para tener otras opciones por si no entramos”, apuntan.