La moción del BNG para que la Diputación se implique en la dotación de una nueva sede para el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) del Val Miñor de la mano de la Mancomunidad y de la Xunta de Galicia salió hoy adelante en el Pleno provincial con los cuatro votos a favor de las diputadas del Bloque y las abstenciones del PP, que considera que ya están solucionadas parte de las deficiencias existentes, y del PSOE, que pidió que sea la Xunta la que se haga cargo de las mejoras.
La diputada Manuela Rodríguez recuerda que el GES del Val Miñor tiene que atender una población de 45.000 personas, una cifra que se triplica en verano, con unas instalaciones que actualmente son insalubres y además tienen una localización poco operativa para facilitar las salidas en situaciones de urgencia.
Gracias a la aprobación de la moción, la Diputación deberá ahora iniciar las gestiones pertinentes, de la mano de un convenio con la Xunta y de la Mancomunidad -como administraciones competentes en la materia-, para dotar de una nueva localización a la sede en un lugar adecuado que facilite la comunicación con todo el Valle, con unas instalaciones diseñadas funcionalmente para su cometido y exclusivas para el servicio. Señaló Rodríguez que Porto do Molle podría ser una situación adecuada que debería estudiarse porque el emplazamiento actual es problemático al estar próximo a un IES con mucho movimiento de gente y tener accesos estrechos.
Asimismo, la nacionalista reclamó que, hasta que se disponga de una nueva sede, la Diputación debe colaborar para, en lo inmediato, acondicionar la sede actual para mejorar su operatividad, trasladándola de ser necesario a otro espacio de manera provisional mientras duren las obras.
Rodríguez destacó que la situación de las instalaciones del GES “es de sobra conocida” desde hace años sin que “ni la Xunta del PP ni los sucesivos presidentes de la Mancomunidad, los socialistas de Nigrán y Gondomar, y el popular de Baiona, hicieran nada por arreglarla”, por lo que aplaudió que, dado que los problemas van a peor, la Corporación provincial asuma la necesidad de la actuación y corrija de manera definitiva la precariedad que vive el servicio de emergencias.
La nacionalista puso de manifiesto que las partidas aprobadas por la Mancomunidad para arreglar algunos de los problemas de las actuales instalaciones “no llegan ni para empezar”, y se lamentó de que realmente el organismo supramunicipal no desarrolle las potencialidades para prestar más y mejores servicios en la comarca.
La portavoz del BNG fue especialmente crítica con el PP, quien de la mano del alcalde Vázquez Almuíña dijo que parte de las necesidades del GES ya están solucionadas y otras están en trámites. Destacó que decir eso es tener un gran desconocimiento de la realidad.

