El BNG alerta de que los cambios en Povisa agravan la precaria atención sanitaria

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) alerta de que los recientes cambios anunciados en la dirección del hospital privado Povisa van a agravar la “precaria” atención sanitaria de las 116.000 personas adscritas a este centro en el área de Vigo. El frente nacionalista acusa a la Xunta de complicidad con este empeoramiento de la asistencia sanitaria y demanda transparencia sobre el nuevo contrato del Sergas, firmado el pasado abril por importe de 200 millones para los próximos dos años.

“A día de hoy aún no conocemos más nada sobre el contenido de ese contrato”, criticó la portavoz parlamentaria de Sanidad del BNG, Montse Prado, en una rueda de prensa celebrada este jueves a la vez que el portavoz municipal en Vigo, Xabier P. Igrexas. “¿Qué tiene que ocultar el PP para tanta opacidad?”, cuestionó la diputada nacionalista, advirtiendo de la preocupación creciente ante las novedades en este hospital privado.

Prado advirtió de que la toma de control del centro por parte de Vivalto Santé “ahonda” en el negocio con la salud en el área sanitaria de Vigo. “Es evidente que esta multinacional busca el lucro y no tiene ningún problema en llamar mercado a la atención sanitaria de cientos de miles de gallegas y gallegos”, afeó en relación a estos cambios en el hospital justificados por la empresa en la necesidad de mejorar sus resultados financieros.

Desde el Bloque trasladaron también su preocupación por las informaciones que alertan de déficit de profesionales en Povisa. Entre ellos, denunciaron que el centro tuvo jornadas con un solo cardiólogo, cuando la norma establece un mínimo de tres, o la llegada cada fin de semana de profesionales de otras partes del Estado para realizar intervenciones puntuales que, posteriormente, no cuentan con el seguimiento adecuado a juicio de las nacionalistas.

Prado avanzó nuevas iniciativas en el Parlamento gallego para reclamar transparencia sobre el nuevo contrato con Povisa y también para exigir garantías de que el aumento de un 17% a respecto del anterior convenio va destinado a mejorar calidad asistencial y del personal sanitario. “Todo el dinero que el Gobierno gallego destina ahora mismo a la sanidad privada solo sirve para mejorar la cuenta de resultados de las empresas”, criticó.

“Rehenes de la multinacional”

Por su parte, el portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, consideró que las últimas decisiones empresariales en Povisa, unidas a la “clandestinidad” de la Xunta sobre el nuevo contrato, convierten a las 116.000 personas adscritas al centro privado en “rehenes” de la búsqueda de lucro de la multinacional con la “complicidad” del PP en la Xunta y de su modelo con el que “castiga” al área sanitaria.

Igrexas reiteró la necesidad de rectificar la “anomalía” de los contratos con Povisa y que toda la población del área sea atendida en centros públicos. “No podemos consentir una atención sanitaria de segunda ni tampoco la precariedad laboral subvencionada con millones de euros de dinero público”, demandó el portavoz municipal del BNG. “Este modelo insiste en reducir el derecho a la salud de todas y todos en apenas negocio para las empresas amigas del PP”, remachó.

Una complicidad que, a juicio de Igrexas, quedó en evidencia después de que el PP eligiera como nueva presidenta a Luísa Sánchez, quien fue directora financiera de Povisa durante 30 años.