La portavoz nacional, Ana Pontón, traslada la preocupación del BNG por los últimos movimientos en el Hospital Povisa adoptados por los actuales propietarios, el gigante de la sanidad privada en Francia Vivalvo Santé, y demanda al gobierno de Rueda transparencia sobre el último contrato millonario de la Xunta con este hospital privado que el PP esconde al Parlamento pese a las reiteradas peticiones del Bloque y pese a ser el centro de referencia para 120.000 personas en el área sanitaria de Vigo.
“Queremos mostrar nuestra preocupación ante las nuevas informaciones que rodean a Povisa y denunciar que estas son las consecuencias de la privatización de la sanidad”, subrayó Pontón desde Tui, donde participa en una interparlamentar del BNG para abordar la situación del espacio transfronterizo del río Miño. “No puede ser que una parte muy importante de la salud de los gallegos y de las gallegas esté condicionada por los intereses económicos de fondos de inversión que lo único que buscan es maximizar su beneficio”, alegó.
Una situación de la que responsabiliza al gobierno del PP, “que sigue drenando millones de euros a la sanidad privada incluso tras la puesta en marcha del Álvaro Cunqueiro, un hospital cuya construcción privatizada decidida por el Partido Popular supuso un sobrecoste de 470 M€ pese ser más pequeño y con menos servicios de los proyectados y, por lo tanto, insuficiente para atender a toda la población en el área sanitaria de Vigo”.
Y ahí están las consecuencias, denuncia Pontón, “una atención sanitaria condicionada por la decisión de fondos extranjeros que lo único que quieren es ganar cada vez más a costa de la salud de los gallegos y de las gallegas, por eso, es aún más urgente la transparencia a respecto de ese convenio que la Xunta tiene con Povisa”, recalca.
La portavoz nacional del Bloque pide además de la remisión al Parlamento del último convenio, trabajar para tener una alternativa sobre la mesa y que la salud de 120.000 gallegos y gallegas que ahora están en manos del negocio privado pase a depender directamente de la sanidad pública.
“Ese tiene que ser el horizonte con el que trabajemos porque, insisto, lo que no es de recibo es que la atención sanitaria de cientos de miles de personas esté condicionada por los intereses económicos de fondos de inversión que lo único que buscan es maximizar sus beneficios, no atender lo mejor posible a la población, por lo tanto, volvemos a exigir transparencia en ese concierto con Povisa y una alternativa que permita integrar en la sanidad pública a todas las personas usuarias del área sanitaria de Vigo”.
En menos de siete años Povisa ha experimentado cambios en la propiedad en función de los movimientos empresariales del sector de la sanidad privada. En 2019 dejó de estar controlado por capital gallego y pasó a manos de la valenciana Ribera Salud, que en 2022 pasó a su vez a manos del grupo francés Vivalvo Santé, dentro de los movimientos de compraventa y expansión en Europa.

