El BNG anuncia una ofensiva institucional contra la situación de precariedad del GES del Val Miñor

El BNG anuncia una ofensiva institucional contra la situación de absoluta precariedad en que se encuentra el servicio prestado por el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES).

El frente nacionalista avanza la presentación de mociones en los plenos de los tres ayuntamientos del Val Miñor, de la Mancomunidad y de la Diputación e iniciativas en el Parlamento gallego para demandar la dignificación tanto a nivel laboral como en lo que respecta al estado de deterioro de las dependencias donde radica la sede del servicio.

La presentación de las distintas iniciativas fue realizada esta mañana, luego de la visita a las dependencias del GES. Allí, junto con Rosa Pereira, representante de los trabajadores, estuvieron la diputada del BNG en el Parlamento gallego, Carmela González, y los portavoces municipales en los tres ayuntamientos del Val Miñor, Xavier Rodríguez (Nigrán), Iago Pereira (Baiona) y Manuela Rodríguez (Gondomar), los dos últimos representantes del BNG en la Mancomunidad, y Rodríguez también en su calidad de diputada provincial.

Situación laboral precaria

El GES es un servicio con solo 12 trabajadores/as que hacen turnos de 2 efectivos, “número insuficiente” para hacer frente a las posibles emergencias de la población habitual del Val Miñor, de alrededor de los 45.000 habitantes, que se ve triplicada en época estival y que obliga a recurrir a las horas extra. “Pero en casos de bajas, permisos o vacaciones, los turnos llegan a ser de una sola persona o, en el peor de los casos, el servicio cierra por falta de personal, como ya ha pasado muchas veces”, explican.

A esta situación hay que añadir las derivadas de la no solución del caso de acoso sufrido en el seno del GES, ahora judicializado, sumada a la paralización del proceso de estabilización de puestos de trabajo. “ambos asuntos dilatados en el tiempo -varios años- por la inacción reiterada de la Junta de Gobierno de la Mancomunidad, formada por los alcaldes de los tres ayuntamientos del Val”, lamentan en el BNG.

La sede del GES, el espacio de la vergüenza

Pero la problemática laboral no es la única. Así el BNG denuncia que “la absoluta precariedad en que vive el servicio de emergencias” afecta también a sus dependencias, tanto en lo que respecta a la localización como al estado en que se encuentran.

Relatan que la actual sede del GES se encuentra en “situación de total abandono, lleva años sin hacerle ni el más mínimo mantenimiento”. En un edificio compartido con otros servicios del Concello de Nigrán, “con unas instalaciones llenas de humedades, paredes desconchadas, baranillas desprendidas, techos con goteras, una escalera peligrosa, sin espacio ni elementos para el entrenamiento físico”, en definitiva, “es el espacio de la vergüenza, insalubre e incompatible con unas condiciones laborales mínimamente dignas”. Señalan desde el Bloque que “ni la Xunta del PP, ni los sucesivos presidentes de la Mancomunidad”, los socialistas de Nigrán y Gondomar, y el popular de Baiona, “hacen nada por arreglar la situación, se nota que ellos no tienen que trabajar aquí”.

Por otro lado, los nacionalistas vuelven a denunciar también la “inadecuada localización de la propia sede del GES”. Situada en una calle sin salida y detrás de un instituto de educación secundaria que concentra en determinadas horas innumerables vehículos y personas, lo “que puede dificultar enormemente las salidas de emergencias”, recuerdan.

Ante esta situación, las y los representantes del BNG consideran que se hace “imprescindible construir una nueva sede o trasladar el Grupo de Emergencias a unas nuevas dependencias”. Hace falta dotarlo de una “nueva localización que evite tener los vehículos a la intemperie, que esté situada en un lugar adecuado, que facilite la comunicación con todo el Valle, diseñada funcionalmente para su cometido y específica para el servicio”.

Para las nacionalistas es “condición necesaria conseguir esas nuevas dependencias que garanticen prestar un mejor servicio, con mayor seguridad y efectividad”. E insisten en que “debe ser ya, porque es de una irresponsabilidad temeraria mantener en ese estado el servicio de las emergencias, nos jugamos vidas”. Para el BNG la consecución de un nuevo emplazamiento “solo podrá venir de la mano de un convenio entre la Mancomunidad y las otras administraciones competentes”, Diputación de Pontevedra y Xunta de Galicia, “de ahí esta ofensiva simultánea en las distintas instituciones”.