El BNG de Vigo llama a iniciar la remunicipalización del bus urbano ante la nueva prórroga de la concesión

El Bloque Nacionalista Galego llama a comenzar el proceso para remunicipalizar el autobús urbano en Vigo. El frente nacionalista pide aprovechar la nueva prórroga en la actual concesión de Vitrasa para constituir una empresa municipal de transporte que permita gestionar de forma directa este servicio esencial, similar a la existente en otras ciudades gallegas y del conjunto del Estado.

Así lo demandó el portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, quien se reunió el pasado martes con representantes del Comité de Empresa de Vitrasa para analizar el futuro del servicio. “La fortaleza económica del Concello de la que tanto presume Caballero lo hace perfectamente posible, en lugar de hipotecar a la ciudad una década más con una gestión privatizada”, defendió en declaraciones a los medios.

Igrexas insistió en que el fin de la concesión de Vitrasa es la “mayor oportunidad” en los últimos 30 años para dotar a la principal ciudad de Galicia de un servicio de bus urbano a la altura del siglo XXI y para una urbe que cuenta con casi 300.000 habitantes y 110 kilómetros cuadrados de superficie.

Recordó en ese sentido las “enormes deficiencias” del actual servicio de bus urbano, con 250 frecuencias menos que antes de la pandemia, con un mapa de líneas “obsoleto” y que no conecta adecuadamente los barrios y parroquias ni servicios esenciales como el Hospital Álvaro Cunqueiro, el aeropuerto o el campus universitario. Además, denunció la precariedad de las condiciones laborales en Vitrasa, que motivaron una huelga y numerosos paros en los últimos años; y también que el precio de billete (incluso bonificado) sea el más caro de todas las ciudades gallegas.

Oscurantismo

Desde el BNG criticaron el “oscurantismo” del Gobierno local con la concesión de bus urbano, cuya licitación se inició la pasada semana. Entre los motivos, las nacionalistas afean la falta de justificación para una nueva prórroga de Vitrasa, cuyo contrato vence en junio pero que, según avanzó el alcalde, se prolongará como mínimo hasta enero de 2026. “Sabían desde hace cinco años cuando finalizaba el actual contrato”, lamentó.

El portavoz nacionalista subrayó también la falta de información sobre el llamado “Estudio técnico sobre la demanda del transporte urbano colectivo”, contratado en noviembre de 2023 por casi 320.000 euros, y cuyo plazo de entrega finalizó hace medio año. Un estudio que, según el Gobierno local, será la base para el diseño de los pliegos y de la actualización del mapa de líneas, y que en su elaboración debía incluir 4.000 encuestas en hogares y personas usuarias. “No tenemos constancia de que se haya realizado ninguna”, advirtió.

Del mismo modo, Igrexas lamentó que el Gobierno municipal tampoco haya explicado el motivo de que el coste del servicio vaya a incrementarse casi en un 90% pasando de los casi 24 millones de euros actuales a 45 millones. Y afeó el “nulo diálogo” con el tejido asociativo, con el movimiento vecinal y con el Comité de Empresa para la nueva concesión, como demuestra que el Consejo Sectorial de Transportes del Concello lleve un lustro sin convocarse.