La Casa das Artes acoge la muestra antológica de Francisco Torrón “Silencio roto”

El alcalde inauguró este martes en la Casa das Artes la muestra antológica “Silencio Roto” del pintor y restaurador Francisco Torrón. “La exposición, que permanecerá abierta hasta el 20 de abril, combina una forma excepcional de entender la pintura y el arte” y la continuidad de la saga de la familia Torrón con el comisariado dirigido por el nieto del artista, destacó Abel Caballero.

El regidor remarcó hoy, ante la primera teniente de alcaldía, Carmela Silva, el concejal de Cultura, Gorka Gómez, la viuda de Francisco Torrón, Beatriz Fernández, así como de una parte de la familia del pintor y restaurador, que la obra del artista “inunda la Casa das Artes”, proporcionando al edificio una “dimensión distinta” a un espacio que originariamente era la sede del Banco de España en Vigo.

“El título de la muestra ‘Silencio roto’, es poesía”, afirmó el alcalde al animar a visitar la exposición que está comisionada por su nieto Pablo Torrón. Caballero agradeció a Beatriz Fernández Catoyra, viuda del pintor y restaurador, la donación de su retrato al patrimonio artístico municipal.

El alcalde remarcó que la muestra antológica responde al objetivo del Concello de “ensalzar la red de museos municipales” desarrollado bajo la dirección de José Manuel Rey García. “Vigo tiene la red de museos municipales más importantes de España. En otros sitios hay museos de la Xunta o del Estado y aquí no, aquí hay museos municipales. Otra vez Vigo tiene que sacar su carácter y hacer de la cultura nuestra propia tarea”, afirmó el alcalde al apuntar que “la cultura es la raíz de los pueblos”.

Recuperación e investigación

José Manuel Rey destacó que la exposición responde a sendos actos de investigación, recuperación y puesta en valor de la obra y la figura de Francisco Torrón.

El comisario de la muestra, resultado de la selección entre el medio millar de creaciones realizadas a lo largo de su existencia, incidió en la “dicotomía” del artista como restaurador del patrimonio nacional y de pintor. Recordó que entre 1967 y 1970 restauró un retablo en el Museo Quiñones de León y la gran cruz de nácar.

Beatriz Fernández explicó que el “silencio” del artista, resultado de una enfermedad infantil, lo llevó a “ver mucho más allá” como lo demuestra en cada una de sus obras.