Además de la implantación de un nuevo sistema de gestión energética municipal, el Concello de Tomiño lleva a cabo actuaciones para mejorar la eficiencia de algunas instalaciones o servicios municipales con energía fotovoltaica. Para concretar este proyecto de fomento del autoconsumo, se tramitaron las correspondientes subvenciones de diferentes organismos nacionales y europeos, como el INEGA y los fondos Next Generation.
En un esfuerzo por fomentar el autoconsumo energético, reducir la huella de carbono y generar ahorros económicos significativos, se procedió, concretamente, a la instalación de 140 paneles de energía fotovoltaica en distintas instalaciones municipales, como la Casa da Cultura, los mercados municipales de Tomiño, el edificio del Campo da Feira, las escuelas infantiles de Tomiño (O Seixo) y Goián, el Auditorio Municipal (Goián) y el propio Concello. “Estos proyectos representan un paso más en la búsqueda de la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y del Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía (PACE)”, señala el concejal de Eficiencia Energética, Lois Vázquez, coincidiendo con el Día Mundial Contra el Calentamiento Global (28 de enero).
A estas siete instalaciones en edificios municipales, se sumarán otras dos en los colegios Pedro Caselles Beltrán y de Barrantes.
La instalación de los módulos fotovoltaicos instalados hasta ahora producen, aproximadamente, 81,053,14 kWh y un ahorro de un mínimo de 15.000 euros al año. Las dos instalaciones de paneles pendientes de ejecución, permitirán aumentar estas cifras, reforzando el compromiso del gobierno local con la sostenibilidad.
“Las instalaciones fotovoltaicas de Tomiño demostraron ser una inversión rentable y sostenible, contribuyendo significativamente a la reducción de emisiones y a un mayor ahorro económico para el ayuntamiento”, asegura Vázquez.
“Con todas las medidas tomadas y obras llevadas a cabo por la Concejalía de Eficiencia Energética, el ahorro total conseguido solo en el último año, ronda los 500.000 kWh, lo que significa, además, una reducción de unas 250 toneladas de CO2 liberadas a la atmósfera y, en términos económicos, más de 95.000 euros ahorrados”, explica el concejal de Eficiencia Energética.
Adhesión al Pacto de las Alcaldías
Por otra parte, se trabajó en el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible, para cumplir los compromisos adquiridos por el Concello con la adhesión al Pacto de las Alcaldías. En dicho documento se tomaron una serie de medidas para alcanzar en el año 2030 el objetivo de reducir un 40% las emisiones de CO2 del municipio. Además, se realizó un estudio sobre la vulnerabilidad del municipio al cambio climático, encontrando los puntos más perjudicados y tomando medidas de adaptación para disminuir las vulnerabilidades encontradas.


