Ferreira se reúne con el comité de empresa de la Residencia Vila do Conde

El alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, mantuvo hoy una reunión con el comité de empresa de la Residencia Vila do Conde, en la que se abordaron las necesidades actuales del centro en la prestación de los servicios y compromiso de trabajar en soluciones concretas para garantizar un servicio de calidad.

“La prioridad del gobierno local es trabajar en las preocupaciones de nuestra ciudadanía, especialmente en áreas tan sensibles como la atención a las personas mayores. Estamos aquí para escuchar y actuar en la medida de lo posible y dar voz a quien nos solicita ayuda”, concluye Ferreira.

La sección sindical de la CIG en la residencia de la tercera edad denuncia que los incumplimientos en materia de personal están provocando una sobrecarga laboral en las personas trabajadoras que afecta a la calidad del servicio. Desde la central sindical señalan que se tramitaron dos expedientes administrativos, tras constatarse que el centro no cumple los ratios de personal establecidos por la Xunta sin que la Consellaría de Política Social tenga ni siquiera respondido.

Unos incumplimientos que fueron constatados por la propia Inspección de Mayores, Discapacidad y Dependencia en 2023 y 2024, lo que motivó la apertura de dos expedientes administrativos que la Consellería de Política Social aun no resolvió. La CIG tuvo constancia de los hechos tras una nueva denuncia presentada en los últimos meses ante Inspección de Mayores.

Ante la pasividad de la Consellería, y de una Inspección de Mayores que se niega a recibir al comité para atender las incidencias, la CIG presentó hace meses una denuncia en la Inspección de Trabajo por unos hechos que suponen una gran carga de trabajo para el personal, causando numerosas bajas, riesgos psicosociales, estrés y ansiedad.

Ya que la residencia continúa funcionando con menos personas trabajadoras de las que establece la normativa para este tipo de centros, hasta el punto de que en el turno de mañana trabajan únicamente 9 auxiliares y una limpiadora, en la de tarde 7 auxiliares y ninguna limpiadora y en la de noche 2 auxiliares y una enfermera para atender a 130 personas.

La consiguiente sobrecarga laboral afecta la calidad del servicio: retrasos en los horarios de las comidas y de la medicación e imposibilidad para poder acompañar al baño a los residentes a tiempo de que puedan hacer sus necesidades y a la hora de garantizar una higiene personal idónea, entre otras cuestiones.