En la Asamblea General Ordinaria de la Comunidad de Montes Vecinales en Mano Común (CMVMC) de A Guarda, celebrada en el Salón de Plenos del Concello de A Guarda este sábado 18 de enero, se tomaron importantes decisiones que marcan un nuevo rumbo en la gestión del monte, destacando la firme apuesta por la innovación y la responsabilidad en la administración de los recursos comunes.
Uno de los primeros puntos fue la retirada de la condición de comuneros al anterior presidente y secretario de la Junta Rectora, por no haber defendido los intereses de la comunidad de montes y comprometer su viabilidad permitiendo que se acumularan más de 60.000 € en deudas al tiempo que se perdían 85.000 € en ingresos. En esta línea, se aprobaron otras iniciativas relevantes como un ambicioso plan de auditoría económica para revisar la gestión de los últimos años, identificar posibles irregularidades y depurar responsabilidades. Esta medida responde a la necesidad de restaurar la confianza de los vecinos en la comunidad de montes, después de años marcados por una gestión deficiente que erosionó el apoyo y la credibilidad de esta institución clave para el desarrollo local.
A diferencia de otras comunidades, la CMVMC de A Guarda, no depende de la explotación forestal para obtener ingresos. Por este motivo, resulta fundamental mantener actualizadas las concesiones y acuerdos, garantizando un flujo estable de recursos económicos. En este contexto, se acordó renovar y actualizar los convenios existentes como fuente de financiación que aseguren su sostenibilidad económica durante la próxima década.
Se formalizó, asimismo, la adhesión a la Mancomunidad de Montes del Baixo Miño, un paso estratégico para fortalecer la cooperación con otras comunidades de montes. Este acuerdo permitirá mejorar el intercambio de experiencias y buenas prácticas, promoviendo una gestión más eficiente, con especial énfasis en la prevención de incendios forestales y en la protección del patrimonio natural de la comarca. Pero la asamblea también fue escenario de la presentación de proyectos novedosos. Entre ellos, destaca la propuesta para implementar un sistema de préstamo de pastor eléctrico para los vecinos con huertas de autoconsumo afectados por los daños ocasionados por el jabalí. Esta medida preventiva busca minimizar los perjuicios causados por la fauna salvaje, promoviendo una convivencia más armoniosa con el medio natural.
Con estas decisiones, la Comunidad de Montes de A Guarda refuerza su compromiso con la transparencia, la innovación y la sostenibilidad, buscando garantizar un mejor futuro para el monte vecinal y las personas que lo disfrutan.

