La Universidade de Vigo y la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático de la Xunta de Galicia firmaron este viernes un convenio de colaboración para el desarrollo de un proyecto de acción contra el cambio climático. Concretamente, a su amparo desde la institución académica se realizará el diseño de una metodología para la elaboración de mapas de calor y la localización de refugios climáticos en los ayuntamientos gallegos atendiendo a las necesidades de biodiversidad.
El convenio fue firmado en el campus de Ourense por Manuel Reigosa, rector de la Universidade de Vigo, y Ángeles Vázquez, conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, asistiendo también Francisco Javier Rodríguez Rajo, vicerrector del Campus de Ourense; Paula Uría, directora xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático; Manuel Pardo, delegado de la Xunta en Ourense, y Pedro Orgeira, personal docente e investigador de la Escuela de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio y del Aerospace Technology Research Group (ATRG)-atlanTTic de la UVigo, responsable del proyecto.
El rector agradeció a la conselleira la elección de la Universidade de Vigo para la realización de este proyecto en un área de conocimiento que, apuntó, “posiblemente con la situación de cambio climático que ya empezamos a ver haya mucho trabajo que hacer”. Además, el responsable académico subrayó que ante los retos en este campo que afronta la sociedad, el campus de Ourense es “un campus que va a tener mucho que decir” poniendo en valor “el trabajo magnífico por parte de su profesorado”, en este caso en concreto en el campo tecnológico.
Por su parte, la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático señaló que este convenio es “para nosotros trascendental”, teniendo en cuenta el impacto de la climatología en la calidad de vida de las personas y datos como que en Galicia en la última década hubo un incremento de temperatura de 0,2 grados. “Galicia quiere ser un refugio climático y para ser un refugio climático tiene que haber una metodología”, afirmó Ángeles Vázquez, apuntando que esta metodología “tiene que partir y emanar del conocimiento y de la ciencia”.
Información accesible para la ciudadanía
Concretamente, el objeto del convenio es la elaboración de una metodología para que en los ayuntamientos de Galicia se puedan determinar en su entorno tres aspectos. En primer lugar, las islas de calor, entendidas como las localizaciones donde las temperaturas sean extremadamente altas o inusualmente altas. En segundo lugar, se trata de identificar los refugios climáticos, localizaciones de los ayuntamientos que potencialmente puedan ser empleadas por la población en circunstancias de temperaturas extremadamente altas para paliar temporalmente ese exceso de temperatura. Por último, la metodología facilitará identificar en los ayuntamientos las zonas de preservación de la biodiversidad, en caso de que coincidan con una localización definida como refugio climático.
El responsable del proyecto, Pedro Orgeira, explicó que en él se busca “establecer una metodología que sea aplicable a cualquier ayuntamiento de Galicia para que se pueda determinar de una forma sencilla, con un dispositivo portátil, cuáles son sus islas de calor y cuáles las zonas que se puedan considerar refugios climáticos”. Con la herramienta resultante, detalló, todo ayuntamiento va a poder realizar un mapa en el que va a poder localizar esas zonas, mapa que estará a disposición no solo de las personas que viven en él sino también de cualquier visitante. “Podremos localizar en un ayuntamiento, sea el nuestro o no, aquellos lugares donde poder refugiarnos ante fenómenos meteorológicamente adversos”, afirmó. El investigador mostró su confianza en que este diseño de la metodología que recoge el convenio sea “punto de inicio” para una segunda fase “en la que ampliar y mejorar el grado de detalle de las zonas, incorporando incluso imágenes de satélite o información captura por sensórica a través de drones”.
El convenio, hecho al amparo del plan estatal Pima Refugios Climáticos y dotado con 40.000 euros, recoge que la participación de la Universidade de Vigo y de la Consellería en un proyecto de estas características puede situar a Galicia “en la vanguardia de la lucha contra la emergencia climática” y “en el apoyo a los colectivos más vulnerables”, de acuerdo con los objetivos del desarrollo sostenible. La previsión es tener lista la herramienta en el primer trimestre de 2025.

