El Bloque Nacionalista Galego reclama una rectificación de las políticas de la Xunta ante la grave crisis industrial en Vigo, con especial incidencia en el sector de la automoción. El frente nacionalista realiza esta demanda tras apoyar la jornada de huelga, desarrollada este jueves, en defensa del futuro de un sector llave para la ciudad y frente a las amenazas de deslocalización y la destrucción de miles de puestos de trabajo.
“El Gobierno gallego no puede quedar de espaldas a la grave situación que atraviesa el sector de la automoción, que es uno de los principales exponentes de la crisis industrial que vive nuestra ciudad”, defendió el portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, después de participar en la manifestación convocada por la CIG junto a la diputada en el Parlamento gallego Carmela González y el diputado Brais Ruanova.
Igrexas aseguró que esta crisis se ve reflejada con crudeza en las últimas cifras de empleo. En ese sentido, advirtió que solo en el último trimestre se destruyeron en la ciudad hasta 1.800 empleos industriales, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Y una realidad que, desde la entrada del PP en la Xunta en el año 2009, supuso la desaparición de 6.300 puestos de trabajo en Vigo.
“Urge por tanto desplegar otra política industrial que blinde el futuro de actividades estratégicas como la automoción, pero también de sectores como la construcción y la reparación naval”, llamó el portavoz municipal del BNG, quien pidió al PP abandonar “este esquema productivo que reduce el futuro industrial de Vigo y de Galicia al monocultivo del Xacobeo”.
Intervención pública
Frente a esta crisis, desde el frente nacionalista insisten en la urgencia de una enérgica intervención pública para garantizar la continuidad de la producción, poniendo freno a la creciente deslocalización y a las amenazas de reconversión del sector. En esa línea, subrayó las iniciativas del Bloque para los Presupuestos de la Xunta de 2025, con inversiones por importe de 23 millones de euros para desplegar un Plan Comarcal de Reindustrialización, crear un Centro de Reparaciones del Naval y un Centro Metropolitano de Impulso Tecnológico.
Una intervención pública que, advirtió Igrexas, no puede consentir el empeoramiento de las condiciones laborales. “No podemos seguir subvencionando con ingentes cantidades de dinero público la precariedad y el empobrecimiento de los salarios, ni tampoco ritmos de trabajo cada vez más insoportables”, remachó.

