La Diputación de Pontevedra cerró una nueva edición del programa Voando nas Rías Baixas con un gran éxito, consiguiendo agotar todas las plazas disponibles para participar en las siete rutas ornitológicas programadas, con una participación total de cerca de 200 personas. En colaboración con SEO/Birdlife, el objetivo de Voando nas Rías Baixas es promover las potencialidades del destino en materia de observación de aves y concienciar sobre la responsabilidad de conservar el medio natural.
Todas las rutas de Voando nas Rías Baixas tuvieron lugar en zonas de alto valor ecológico, que en su gran mayoría cuentan con figuras de protección como la Red Natura 2000. La programación comenzó en la Foz del Miñor en A Ramallosa y Playa América (Nigrán), donde pudieron observar limícolas como zarapitos, biluricos o pilros, y una amplia variedad de garzas o gaviotas. A ella le siguió el estuario del río Lérez y el Complejo Intermareal de Combarro-Lourido (en Pontevedra y Poio), donde se suelen ver la píllara cenicienta y la real, el virapedras, el mourelo, el carolo, el carrán cristado o el cormorán grande.
En las riberas del río Umia (en Ribadumia y Cambados) se mezclaron aves comunes en el bosque de ribera (papuxa das amoras, pimpín común, subeliño común o ferreiriño) y en los paisajes agrícolas (el xílgaro, el tordo común, la bubela, la golondrina común y dáurica) y también aves acuáticas (garzas, gaviotas, patos o cormoranes). La Serra do Suído (en A Lama, Fornelos de Montes y Covelo) es famosa por la presencia de aves rapaces como el buitre leonado, el águila calzada, el milano abejero, el águila cobreira o el milano. En la playa de A Lanzada (O Grove y Sanxenxo) nidifica la píllara de las dunas, una ave protegida que se enfrenta a un riesgo muy alto de extinción a causa de los problemas que encuentra para reproducirse con éxito en los arenales de las Rías Baixas.
Las lagoas de Rouxique (Sanxenxo) son durante el otoño un espacio de pasos migratorios como el chasco norteño, el papamoscas negro o el picafollas musical, además de hábitat de aves acuáticas de las lagunas, la galiñola negra, el somormujo pequeño e incluso algunas aves rapaces como el lagartero común o la tartaraña de los juncales. El último recorrido se celebró en el estuario del río Miño (en A Guarda), donde en esta época del año se pueden observar aves acuáticas y marinas, rapaces o paxariños palustres que buscan refugio en sus riberas. También es posible ver aves rapaces, de las que destacan la tararaña de los juncales, el lagartero común y el águila pescadora.
Todas las actividades del programa de la Diputación fueron ofrecidas por guías de ornitología de SEO/Birdlife. Las personas participantes también tuvieron a su disposición prismáticos, dos telescopios terrestres de alta gama para poder observar las aves sin molestarlas y su respectiva guía.




