Las plataformas Panàtics y Pan de Calidad han hecho entrega en Madrid a las Estrellas de la Panadería, una distinción que valora la excelencia de la panadería artesana en el ámbito nacional. La ruta de los 50 Panaderos quiere reconocer a los panaderos top de España valorados por un jurado de profesionales. La competición se ha desarrollado en cuatro convocatorias regionales que han tenido lugar en diversas zonas de la geografía española con una selección previa entre más de trescientos panaderos a través de un sistema de catas anónimas. Además de las 50 estrellas de la panadería se entregó una estrella de oro, plata y bronce.
Para este proyecto de evaluación ha hecho falta un trabajo exhaustivo, difícil y laborioso para el que se ha contado la colaboración de un jurado de expertos formado por Eduardo Úbeda, Manuel Flecha, Florindo Fierro, Pere Fábrega y Carlos Martín. Estos profesionales han valorado los panes mediante un sistema de catas anónimas en función de varios criterios, incluyendo la imagen visual, la forma, la greña, la cocción, la crujencia, el aroma, el sabor y la estructura en boca. Las puntuaciones han sido recogidas frente a notario, asegurando así la transparencia y rigurosidad del proceso.
En la lista de los 50 panaderos top de España 2024 está Luis Miguel Iglesias Lago, de Amaquia Panadería, con su obrador en Torneiros y establecimientos en Puxeiros y O Porriño. Nació el 24 de noviembre de 2003. Fruto de una generación que nació y creció entre harinas y hornos, se lanzamos al mundo empresarial sabiendo lo bonito y duro que es hornear pan cada noche. La calidad de lo que comemos se nota en el paladar, por ello trabajan con materias primas de primera y elaboran artesanalmente sus productos, todo lo hacen ellos en su obrador y están orgullosos de que siempre huela a pan en sus tiendas. “Porque solo controlando todo el proceso de elaboración podemos estar satisfechos”, apuntan.
También nos encontramos a Claudio Rodríguez Rodríguez, de Panadería Argibay, en O Porriño. Su historia comenzó en 1882, y se ha forjado con la dedicación de Albina, María, Antonio y ahora Claudio, quienes han llevado adelante este legado con pasión y compromiso. Desde sus humildes inicios hasta el presente, han sido testigos de la evolución de la panadería, preservando siempre la esencia de sus raíces, que se remontan al País Vasco, desde el que emigraron sus antepasados hacia Galicia. Antonio fue el maestro panadero encargado de modernizar la panadería, pero siempre con su antiguo horno familiar como seña de identidad. A principios del año 2000, Argibay era la única panadería de O Porriño que seguía cocinando el pan en un horno antiguo. Su hijo, Claudio, comenzó a interesarse además por la pastelería y se formó en el famoso Gremio de Pasteleros de Barcelona. Trabajando como panadero y pastelero en reconocidos obradores de Girona y Barcelona, como la Pastisseria Tornès, la Pastisseria Oriol Balaguer y con el reconocido pastelero japonés Takashi Ochiai, que le contagió su pasión y dedicación por el oficio.
Adolfo Carballo, de La Pintora, en Nigrán, aunque también vende sus productos en Sabarís y Baiona, es otro de los 50 panaderos top de España 2024. Desde hace más de 135 años, hasta hoy, mucho ha cambiado el obrador La Pintora, excepto lo principal: la fidelidad al producto natural y a los procedimientos de elaboración que mantienen la esencia original y tradicional de cada una de las especialidades. Su afán por innovar les ha llevado a seguir un camino diferenciado sin renunciar a su espíritu netamente artesanal, una receta que les ha permitido llegar a esta cuarta generación con el orgullo de sentir su oficio como una forma de vida.




