Como cada año, tras la solemnidad litúrgica de Todos los Santos, la Iglesia intercede, al día siguiente, por todos los fieles difuntos. Con motivo de estas celebraciones, el lunes 4 de noviembre, a las 11:00 horas, la Catedral de Tui acoge una eucaristía presidida por el obispo de Tui-Vigo, Mons. Antonio Valín, recordando, especialmente, a los sacerdotes fallecidos durante el último año.
Desde el 1 de enero y hasta el momento actual, han fallecido cinco presbíteros y religiosos que desarrollaban su ministerio en el territorio de la diócesis de Tui-Vigo: Jaime López Ramón, falleció en Santiago de Compostela, diócesis en la que se había incardinado; Mons. Alfonso Fernández Galiana; Estanislao López de Guereñu Rey; José Carlos Lumbreras Vázquez, de Sigüenza-Guadalajara y que, en los últimos años, residió en la diócesis tudense; y el sacerdote somasco Luis López Castelo.
Desde el siglo XVI, la Iglesia instituyó el 2 de noviembre, como el día en el que se debe rezar por los fieles difuntos, una costumbre tan antigua como la propia institución. En torno a este día, los fieles oran por quienes les precedieron con el signo de la fe y suelen acudir al cementerio y adornar con flores el lugar donde están sepultados sus seres queridos.

