El obispado cede el Convento de los Franciscanos de Vilariño al Ayuntamiento de Nigrán

El histórico Convento de los Padres Franciscanos de San Pedro de A Ramallosa se convertirá antes de que acabe el año en el gran local sociocultural demandado por los vecinos de Vilariño. Las negociaciones iniciadas hace dos años con la Diócesis de Vigo-Tui se cerraron en la mañana de este viernes con un acuerdo de cesión gratuita tras reunirse en el Obispado el alcalde, Juan González, y el Vicario Episcopal de Asuntos Económicos, Jesús Martínez Carracedo. Según el acuerdo, el Ayuntamiento obtendrá la cesión gratuita a diez años renovables de todo el espacio anexo a la capilla (la parte original del convento y que confluye en un patio interior) a cambio de ocuparse de su mantenimiento y realizar obras de reparación de humedades.

“Estamos felices de este logro, máxime siendo un edificio emblemático anclado en la memoria y en el corazón de todos los vecinos de Vilariño y que ahora pondremos en valor tras décadas sin uso alguno. El objetivo es que sea un espacio sociocultural para los vecinos de Vilariño y, al mismo tiempo, poder organizar actividades municipales como cursos de mayores para así facilitar la asistencia y que no se tengan que desplazar a Ramallosa”, explica el alcalde, quien lo califica de “hito histórico” para este gran barrio perteneciente a la parroquia de San Pedro. “Creamos en el 2022, en el centro de Nigrán, un local social para los vecinos, en Panxón destinaremos a este uso el viejo centro de salud y en A Ramallosa añadiremos otro punto en el Centro Comercial A Ramallosa tras comprar los cines y varios bajos, de este modo, las siete parroquias del municipio dispondrán de locales propios para uso público”, añade González, quien define a Vilariño “prácticamente como una parroquia más de Nigrán por su gran tamaño y número de población”.

El espacio que cede la Diócesis al Ayuntamiento fecha de la construcción original del siglo XVII y comprende más de una decena de habitaciones anexas a la capilla, excluyéndose esta. “Siempre que Patrimonio autorice, el obispado nos permite realizar obras para, por ejemplo, tirar tabiques y unir espacios. Su objetivo es que, teniendo el Ayuntamiento la cesión, revierta en el bienestar de los vecinos y nos ocupemos de mantenerlo en perfecto estado para garantizar así su conservación”, explica González, quien se muestra “agradecido” por este acuerdo que califica de “muy generoso”. “Nos advirtieron de problemas de humedades que deberemos reparar en el tejado y, por supuesto que así lo haremos”, finaliza.

Historia del Convento de los Padres Franciscanos

La edificación se corresponde a un pazo construido en el siglo XVII y perteneciente a varias familias, figurando en la entrada escudos de la Casa de los Rivera y Taboada. En el año 1905 fue comprado por la Orden Franciscana Portuguesa para convertirla en casa de Formación para la Orden. En la zona sur los frailes ampliaron posteriormente el lugar con un espacio funcional y residencial para que sirviera de centro de formación. En el 1920 el Cardenal Patriarca de Lisboa, Don José Sebastián Nieto, destinó el lugar a la beneficencia. El convento y residencia pasó en el 1988 a depender de la Diócesis de Tui-Vigo, vinculado a la Parroquia de San Pedro de A Ramallosa y sin frailes desde inicios de los años 90.

En la memoria colectiva de Vilariño figura su líder, el portugués padre Luis de Patrocinio, enterrado en la capilla del convento en el año 1954 y a quien se le atribuye una bondad sin límites y la capacidad de dar suerte a quien se cruzara con él, especialmente a las pescaderas de A Ramallosa, que con su sola presencia aseguraban que vendían más mercancía.